El Museo de las Colecciones de la Universidad de León ha inaugurado esta mañana una exposición en honor al premio Nobel de Medicina en 1906, Santiago Ramón y Cajal. Ha sido a través de una cesión de fondos por parte del Centro de Neurociencias Cajal a la institución universitaria leonesa lo que ha dado pie a que León acoja desde hoy este reconocimiento al médico especializado en neurología y neurocirugía.
En la planta baja del referido museo se encuentra un pasillo repleto de artilugios y animales utilizados para la investigación. Desde diferentes microscópicos (como microtomos de finales del siglo XIX) hasta ratones disecados, la obra constituye un perfecto camino por la vida profesional y personal de Ramón y Cajal, definida a la perfección en este nuevo espacio que hoy se abre en León.
Charla para contar ideas desconocidas sobre Cajal
Al acto acudió, entre otros, Santiago Ramón y Cajal Agüeras, biznieto del hermano del premio Nobel, que esta misma tarde participará en una charla sobre su ancestro que incluirá diversas curiosidades sobre su persona. “Vamos a dar una visión diferente de Cajal, tengo su legado guardado en un cajón de custodia que me gustaría compartir”, advirtió el que es ahora jefe del Servicio de Anatomía Patológica en un hospital de Barcelona.
Una de las actuaciones que tiene en mente para que la figura del médico perdure en el tiempo y las nuevas generaciones sepan quién fue es la de crear un ‘Museo Cajal’ a nivel nacional, si bien también da importancia a espacios que se vayan abriendo poco a poco, como este que hoy comienza en León. “Veremos si tenemos la posibilidad de tener instrumentos digitalizados para crear una exposición excelente”, dijo.
En un prólogo de poseía especuló sobre el sistema nervioso y la neuroglía
Sobre la charla vespertina, adelantó que su intención es “contar ideas no tan conocidas de Santiago” recopiladas de diferentes textos que escribieron sobre él familiares directos. “Vamos a contar detalles suyos, por ejemplo cuando le mandaron escribir el prólogo de un libro de poesía y empezó a especular sobre el sistema nervioso y la neuroglia”, comentó a modo de curiosidad entre risas.
De la misma manera, dio cuenta también del “ejemplo humano” que fue Cajal, pues a su muerte dedicó un tercio de todo su dinero a las empresas donde había trabajado “para ayudar a investigadores brillantes”, de ahí que otra de las iniciativas de su descendiente haya sido crear una cátedra en la Universidad de Zaragoza para ese mismo fin. “Fue muy generoso con sus discípulo y en su testamento, él no era rico ni mucho menos, pero dejó esa cantidad para ayudas a las ideas brillantes”. Y tiene una explicación: Cajal nunca pudo acceder a financiación pública por requerir esta numerosas condiciones, de forma que se tenía que autofinanciar vendiendo sus libros.
Ramón y Cajal fue generoso, honesto y ético
En el acto de inauguración hizo acto de presencia el doctor Cosamalón, un puntero neurocirujano de la ciudad que defendió las “infinitas razones” para que Cajal tuviese un espacio en León. “Merece un museo en todos los lugares, su obra tiene tanta trascendencia que se la pone a niveles como los descubrimientos de Newton, Darwin o Einstein”, aseveró el doctor, que explicó que aunque lo expuesto ya había sido presentado al público el año pasado, lo de ahora se trataba de una donación definitiva a la Universidad de León.
“La exposición representa los valores de Cajal, que son muy necesarios a día de hoy. Fue un hombre generoso, honesto y ético, un ejemplo para las nuevas generaciones y León se adhiere ahora a esa reivindicación española para poner en valor su obra”, añadió sabiamente.
Asimismo, resumió la carrera de Ramón y Cajal en ser “uno de los científicos españoles más importantes” por sus hallazgos en la estructura microscópica del cerebro, “que fue merecedora de premio Nobel”.
El alcalde y vicerrector reconocen su figura
Por su parte, el alcalde de León, José Antonio Diez, puso el foco en lo “accesible” que iba a ser Ramón y Cajal para la sociedad leonesa, puesto que “a pesar de ser una figura internacionalmente conocida a veces cuesta más ese reconocimiento en su propia casa”.
Finalmente, el vicerrector de la Universidad, Santiago Gutiérrez, expresó el “honor” y la “responsabilidad” de participar en la exposición para “preservar y difundir” la obra en cuestión. “Que Ramón y Cajal sirva de inspiración no es nada nuevo, que su tenacidad y sus logros sigan siendo una referencia a nivel mundial es especialmente destacable”, opinó.