Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al tercer trimestre del año 2026 que difundió ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE) tienen tantas lecturas positivas como negativas. Una de cal y una de arena que reflejan que el mercado laboral leonés cerró el verano, ya que comprenden los datos los meses entre junio y septiembre, con uno de sus mejores registros de desempleo de las últimas dos décadas aunque con un problema de fondo estructural que, pese a mejorar, está muy lejos de resolverse.
La tasa de paro de la provincia se situó en el 9,27%, la más baja registrada en este periodo desde 2007, cuando descendió hasta el 7,70%. Esta cifra supone un descenso de 1,68 puntos respecto al mismo periodo del año anterior, cuando el paro alcanzaba el 10,95% y deja a la provincia por debajo de la media nacional (10,18%). En un ránking de las 50 provincias y las dos ciudades autónomas, León se situaría a la mitad de la tabla en el puesto 25. Eso sí, respecto al trimestre anterior el paro sufre un ligero repunte del 0,43%, algo superior a la media del país (0,31%).
La segunda tasa de actividad más baja
Sin embargo, un dato que podría ser positivo por sí mismo como el del paro, convive con otro que refleja una vez más el problema estructural del mercado laboral leonés. La tasa de actividad, el porcentaje de población de 16 años o más que trabaja o busca empleo de forma activa se situó en este tercer trimestre en el 50,83%, lo que supone un regreso al segundo cajón de un podio en el que Ourense continúa estando en lo más alto. La media nacional se sitúa en el 59,52%, es decir, casi 9 puntos más que en León.
Es este el dato que mejor define la realidad laboral leonesa en una situación que viene de lejos. León se ha mantenido de forma constante en ese top nacional y de hecho este año lo más lejos que ha estado de Ourense fue en el segundo trimestre en el tercer puesto.
La dimensión a nivel nacional la da también la tasa de empleo, es decir, la proporción de ocupados sobre el total de población en disposición de trabajar mayor de 16 años. En León el dato se sitúa en el 46,11%, lejos del 53,45% de la media española y en el puesto 49 de 52 solo por detrás de Cáceres, Jaén y, quién si no, Ourense.
¿Y cómo se explica esta contraposición de datos positivos y negativos? De cada cien leoneses en edad de trabajar apenas 51 forman parte de la población activa, de ellos 46 tienen empleo y 5 están parados. Los 49 restantes no están en disposición de trabajar, lo que señala, esencialmente, el envejecimiento de la población leonesa y su gran volumen de jubilados y dependientes, lo que a la vez supone que el dato del paro sea bueno al estar muy reducido el mercado laboral.
Pese a todo y cómo decíamos, no son tan malas noticias ya que el regreso a ese segundo puesto por abajo en la tasa de actividad se explica por el mayor aumento de otros territorios, ya que León subió casi un punto respecto al segundo trimestre superando de hecho el 50% en estos meses. Sin embargo, este avance trimestral se debe exclusivamente a los hombres, ya que su tasa de actividad pasó de 52,83% al 55,18%, mientras que la de las mujeres retrocedió un 0,40%.
Este aumento de activos explica también ese ligero repunte del paro, ya que no todas las personas que se incorporaron al mercado laboral terminaron trabajando. En cualquier caso, el dato interanual que da una visión más amplia es positivo tanto en tasa de actividad como en tasa de empleo.
El paro femenino, en mínimo histórico
Uno de los datos más destacados del trimestre lo protagonizan las mujeres. Su tasa de paro se situó en el 9,88 %, la más baja en un tercer trimestre desde el inicio de la serie histórica disponible para la provincia, en 2002. Hace un año alcanzaba el 11,54 %. En el caso de los hombres, el desempleo se situó en el 8,73 %, frente al 10,42 % del mismo periodo de 2025.
Con estos datos, la brecha de género en el paro leonés es de 1,15 puntos, prácticamente la mitad que en el conjunto de España, donde la tasa femenina (11,28 %) supera a la masculina (9,20 %) en 2,08 puntos.
El sector servicios domina
Por sectores económicos, los servicios agrupan al 73,9 % de la población activa leonesa en el tercer trimestre, un porcentaje similar al de los trimestres anteriores (73,1 % en el segundo y 74,3 % en el primero). La industria reúne al 11,7 % de los activos, su peso más alto en lo que va de año, tras crecer de forma progresiva desde el 9,4 % del primer trimestre y el 10,6 % del segundo.
La construcción concentra el 6,3 % de los activos, en línea con los registros de los meses anteriores, mientras que la agricultura desciende hasta el 3,6 %, frente al 5,4 % de la primavera. El 4,5 % restante corresponde a parados que buscan su primer empleo o que dejaron su último trabajo hace más de un año, un colectivo que ha reducido su peso a lo largo de 2026, desde el 5,2 % del primer trimestre y el 4,7 % del segundo.
Visión dispar de sindicatos y patronal
Los datos de la EPA han dejado visiones dispares, como suele ser habitual, entre sindicatos y patronal. Las organizaciones empresariales destacan el crecimiento de la ocupación en el último año, mientras que los sindicatos advierten de que el empleo generado durante el verano tiene un fuerte componente estacional. Unos y otros coinciden, sin embargo, en señalar la baja tasa de actividad como el principal problema estructural del mercado laboral leonés.
El Círculo Empresarial Leonés valora con «optimismo moderado» los datos de la EPA y destaca que el número de ocupados ha aumentado en el último año muy por encima de la media nacional. Para la organización, el empleo creado en los últimos doce meses «refleja la capacidad de respuesta del tejido empresarial leonés, especialmente en el sector servicios, que es el que sostiene el crecimiento anual».
En la misma línea, la Federación Leonesa de Empresarios valora también con «moderado optimismo» la evolución a largo plazo del mercado laboral, marcada, según recuerda, por un incremento de 10.200 ocupados y una reducción del desempleo de 2.700 personas en términos interanuales. Sin embargo, la FELE advierte de que la provincia continúa afrontando «importantes desafíos estructurales», que evidencian «una vez más los problemas demográficos y las dificultades para incorporar talento».
Por ello, la federación reclama políticas activas de empleo «más eficaces», que fomenten la formación, la digitalización y la incorporación de jóvenes, mujeres y parados de larga duración, así como medidas para atraer y retener talento. La patronal pone en valor el compromiso del tejido empresarial leonés con la creación de empleo en un escenario marcado, según sostiene, por la incertidumbre, el incremento de los costes laborales y productivos, la presión regulatoria y las dificultades para encontrar determinados perfiles profesionales, una situación que afecta especialmente a pymes, micropymes y autónomos.
La FELE insiste en la necesidad de evitar «nuevas cargas fiscales, laborales y administrativas» que puedan dificultar la creación de empleo, y considera imprescindible reforzar la seguridad jurídica, garantizar la estabilidad normativa y mantener el diálogo social. Además, ante las elecciones generales del 29 de noviembre, hace un llamamiento a las formaciones políticas para que incorporen a sus programas «propuestas concretas, realistas y evaluables» que mejoren la competitividad empresarial, impulsen la inversión y reduzcan las trabas burocráticas.
Desde el ámbito sindical, la lectura es más crítica. UGT León resume su valoración en un lema, «León necesita empleo para vivir, no solo para trabajar», y considera que los datos de la EPA reflejan «una realidad difícil de maquillar».
«Crece la ocupación, pero también crece el desempleo. No podemos presentar como una recuperación sólida un modelo que depende de la temporada estival y que sigue dejando a miles de personas sin trabajo», sostiene.
El sindicato muestra especial preocupación por la tasa de actividad, que atribuye a «la despoblación, el envejecimiento, la falta de oportunidades y personas que dejan de buscar trabajo porque no encuentran una salida», y suma a ello el problema de la vivienda. «Los alquileres suben y los salarios no siguen el mismo ritmo. Emanciparse se ha convertido en una misión imposible», denuncia UGT, que reclama a las administraciones reindustrialización, vivienda asequible, mejores servicios públicos y empleo estable y de calidad. La organización llama además a la movilización el próximo 11 de noviembre: «Trabajar tiene que servir para vivir».
Por su parte, CCOO León habla de un «balance irregular» del verano. El sindicato señala que la población activa se sitúa en 205.300 personas y que el crecimiento del empleo respecto al trimestre anterior «no ha sido suficiente para absorber el incremento de la población activa», lo que explica el aumento del paro.
CCOO considera que el aumento de la ocupación durante el periodo estival «debe valorarse con cautela» por su carácter estacional, y recuerda que la encuesta «refleja la cantidad de empleo, pero no su calidad». Para el sindicato, la debilidad persistente de la tasa de actividad está ligada a la falta de oportunidades estables, que empuja a parte de la juventud a buscar fuera de la provincia las oportunidades que no encuentra, «alimentando un exilio laboral que compromete el futuro de León». A ello suma las dificultades para acceder a la vivienda, con un precio que, según indica, ronda ya los 1.500 euros por metro cuadrado en León capital.
El sindicato reclama una apuesta decidida por la reindustrialización, políticas públicas de vivienda que permitan declarar zonas tensionadas cuando se cumplan los requisitos legales y convenios colectivos con cláusulas de revisión salarial vinculadas al IPC real. «La paciencia de la clase trabajadora se está agotando. Es hora de movilizarse para reclamar mejores salarios, precios justos y acceso a una vivienda digna», afirma la secretaria general de CCOO León, Elena Blasco.
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