Son los mejores. Es así. Los Reyes Magos, que nunca fallan, han regresado este lunes a la ciudad de León en una jornada en la que, por arte de magia, han convertido el frío en un despliegue inagotable de ilusión. Los más pequeños se han volcado con la bienvenida a Melchor, Gaspar y Baltasar y a una comitiva real que, por la tarde, ha recorrido las calles del centro de la capital leonesa en su siempre esperada cabalgata.
Miles de leoneses salieron a la calle sin temor al frío para recibir a Sus Majestades horas antes de que comenzaran su intensa noche de trabajo repartiendo regalos por todos los rincones del planeta. La cabalgata de este año en la ciudad de León ha estado dedicada al mundo animal. Siete carrozas han formado parte de la comitiva que este lunes acompañó a Sus Majestades de Oriente en su encuentro con los niños y niñas.
Un auténtico festival de ilusión y emociones en el que también han participado dos compañías de teatro nacional. Los globos, con figuras de animales y estrellas polares, también han tenido protagonismo en una animada tarde por las calles de León.
La fuerza de la magia no ha tenido mayores problemas para vencer a las bajas temperaturas y a ello contribuyó la dedicación del medio millar de personas que se implicaron en que todo saliera bien en este desfile de cada tarde de 5 de enero. Unos 240 leoneses de asociaciones vecinales han participado en esta cabalgata, al igual que otros 60 procedentes de colectivos de inmigrantes. A estos se suman el personal técnico, de seguridad y de limpieza, así como 120 patinadores disfrazados y una docena de actores de las compañías de teatro.
Con las debidas restricciones al tráfico, la cabalgata ha partido a las 18:00 horas de la explanada de los Pendones Leoneses. De esta manera, la comitiva de Sus Majestades ha pasado por Reyes Leoneses, plaza San Marcos, plaza de la Inmaculada, Gran Vía San Marcos, plaza de Santo Domingo, Ordoño II, Guzmán el Bueno, Palencia y el paseo Ingeniero Sáenz de Miera, para finalizar su trayecto en el Parque de Bomberos.
A ritmo de villancicos, las calles de León se han convertido en una gran fiesta en el mejor colofón posible a las celebraciones navideñas. Después de la cabalgata, los Reyes Magos se pondrán manos a la obra con el reparto de regalos que, a buen seguro, volverá a ser todo un éxito.
Es la magia infinita de la Navidad, de los Reyes Magos. Del nacimiento de un Niño que se celebra, en León y en el mundo entero, desde hace más de 2.000 años.