Las casas vacías, principal causa de la plaga de palomas en Veguellina

La utilización de una red de jaulas trampa colocadas en varios tejados ha reducido en torno al 80% de la población, unos 2.400 ejemplares, en seis meses

Patricia Ferrero
22/02/2015
 Actualizado a 18/09/2019
Una de las jaulas tramperas colocadas en Veguellina. | P. FERRERO
Una de las jaulas tramperas colocadas en Veguellina. | P. FERRERO
"Las palomas pueden criar cuatro veces en un año, suelen tener dos polluelos cada vez y viven unos diez años". Son las palabras de Roberto González, halconero especialista en control de aves que lleva seis meses tratando de erradicar una de estas plagas en Veguellina de Órbigo, bajo contrato con el Ayuntamiento. Según este experto, en los ecosistemas existen «limitadores» de la población, como los lugares de cría, y si estos abundan, como en el caso de esta localidad, "pueden causar muchos problemas" tanto a los inmuebles como a la salud ciudadana. "Las palomas saben dónde posarse, buscan buena visibilidad y sujeción", afirma. "También saben dónde quedarse, y si un bando se queda mucho tiempo en un tejado, el exceso de excrementos, así como la caída de los cadáveres en los canalones, provocan obstrucciones", insiste. Pero la cosa no se queda ahí. "Pueden provocar enfermedades, además de atraer garrapatas y otros parásitos, y ratones", indica González, que considera una necesidad controlarlo.

"En seis meses la población de palomas en Veguellina se ha reducido en casi 2.400 ejemplares, entorno al 80%». El halconero sostiene que el problema de la plaga en este pueblo «no es la fábrica Azucarera, como mucha gente piensa, sino las casas abandonadas y la gran cantidad de alimento que encuentran".

Prevención y erradicación

El halconero señala que a lo que más se recurre en ciudades grandes es la esterilización, pero también son efectivas las redes de jaulas trampa, método que está utilizando en Veguellina, previo al vuelo de un halcón para espantar a las que queden. Tendrá lugar allá por el mes de marzo o abril, "una vez conseguidos los permisos de la Junta".El tercero y quizá el más efectivo de los métodos es la reintroducción de los halcones peregrinos en el ecosistema; una medida positiva a largo plazo, "porque controlan la población y favorece la biodiversidad", apunta González.

"Lo más importante es ir paso a paso. No puedes usar los halcones y las jaulas a la vez. Con las segundas las coges, las atraes, y una vez diezmada la población los halcones las ahuyentan". Parte de las palomas capturadas en las jaulas sirven de alimento a las aves rapaces, pero también se pueden ceder a particulares que tengan palomares dados de alta. Para el especialista lo prioritario para solucionar este problema y prevenir que vuelva a ocurrir en el futuro es el cerramiento de este tipo de viviendas, "porque es la mayor causa de superpoblación de palomas. Si no se soluciona, en cuestión de meses vuelven otra vez a criar". El halconero pide colaboración ciudadana para notificar en las oficinas municipales los lugares en los que estén criando o durmiendo "para proceder a su cierre".
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