"En seis meses la población de palomas en Veguellina se ha reducido en casi 2.400 ejemplares, entorno al 80%». El halconero sostiene que el problema de la plaga en este pueblo «no es la fábrica Azucarera, como mucha gente piensa, sino las casas abandonadas y la gran cantidad de alimento que encuentran".
Prevención y erradicación
El halconero señala que a lo que más se recurre en ciudades grandes es la esterilización, pero también son efectivas las redes de jaulas trampa, método que está utilizando en Veguellina, previo al vuelo de un halcón para espantar a las que queden. Tendrá lugar allá por el mes de marzo o abril, "una vez conseguidos los permisos de la Junta".El tercero y quizá el más efectivo de los métodos es la reintroducción de los halcones peregrinos en el ecosistema; una medida positiva a largo plazo, "porque controlan la población y favorece la biodiversidad", apunta González."Lo más importante es ir paso a paso. No puedes usar los halcones y las jaulas a la vez. Con las segundas las coges, las atraes, y una vez diezmada la población los halcones las ahuyentan". Parte de las palomas capturadas en las jaulas sirven de alimento a las aves rapaces, pero también se pueden ceder a particulares que tengan palomares dados de alta. Para el especialista lo prioritario para solucionar este problema y prevenir que vuelva a ocurrir en el futuro es el cerramiento de este tipo de viviendas, "porque es la mayor causa de superpoblación de palomas. Si no se soluciona, en cuestión de meses vuelven otra vez a criar". El halconero pide colaboración ciudadana para notificar en las oficinas municipales los lugares en los que estén criando o durmiendo "para proceder a su cierre".