La quema ilegal de cable para extraer el cobre ha vuelto a dejar un preocupante rastro de residuos en los montes de La Mata de Curueño, donde este tipo de prácticas se ha repetido ya en varias ocasiones en lo que va de año. Los autores prenden fuego al revestimiento plástico de los cables para quedarse únicamente con el metal, abandonando después los restos calcinados en pleno monte.
Además del evidente impacto ambiental que provocan estos vertidos, la principal preocupación radica en el enorme riesgo de que las llamas puedan desencadenar un incendio forestal. La sucesión de episodios durante los últimos meses ha hecho crecer la inquietud entre los vecinos, especialmente en una época del año en la que las altas temperaturas y la sequedad de la vegetación multiplican las posibilidades de que cualquier fuego se propague con rapidez.

En la imagen puede apreciarse una amplia superficie ennegrecida por las llamas, con abundantes restos de cable quemado y residuos dispersos entre la vegetación, una escena que evidencia la peligrosidad de una práctica delictiva que, además de buscar un beneficio económico inmediato, pone en riesgo un importante entorno natural.
Los hechos ya han sido puestos en conocimiento de las autoridades competentes con el objetivo de que se investigue su autoría y se adopten las medidas necesarias para evitar que estos episodios vuelvan a repetirse. Los denunciantes reclaman una mayor vigilancia y una actuación contundente contra unos delitos que no solo generan daños medioambientales, sino que podrían tener consecuencias devastadoras si el fuego alcanzara la masa forestal que rodea la zona.