Al respecto, la base leonesa aportará al ejercicio una veintena de vehículos, así como 35 miembros del equipo Usar, que se ocupa del rescate urbano, y otros tantos en diferentes puestos de apoyo a la ejecución del simulacro. En total, se prevé la participación de unas 3.500 personas, entre los diferentes equipos especializados de búsqueda y rescate, sanitarios y de atención a damnificados. Además, otros efectivos se ocuparán del restablecimiento de servicios esenciales, de la protección del patrimonio, de la seguridad ciudadana o del control del tráfico. El ejercicio también contará con la participación de equipos internacionales.
El ejercicio presentará un escenario sin precedentes que obligará a activar varios planes de emergencias, debido a una catástrofe por riesgo sísmico en la que se actuará como si existiera un elevado número de personas atrapadas bajo los escombros. Para ello, se simularán dos fuertes seísmos que afectarán a extensas áreas de Murcia y que provocarán cortes en las vías de comunicación, evacuación de colegios e institutos, fallos en los suministros, desbordamientos en el río Segura, incendios en naves industriales, vertidos de carburantes y el colapso del antiguo Hospital Naval de Cartagena.
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