Este descontento, que ya se ha materializado a través de quejas formales ante la Concejalía de Hacienda y Personal que dirige Agustín Rajoy, se ha acrecentado después de que se haya optado por suprimir la movilidad de los trabajadores en la nómina del mes pasado. Se trata de un complemento que reciben muchos integrantes de la plantilla por desarrollar tareas que no corresponden a su categoría oficial. Un ejemplo. Es habitual que algunos peones conduzcan los camiones de recogida de basura cuando no hay suficientes pilotos.
Los trabajadores consideran fundamental esta movilidad a la hora de sacar adelante un servicio que para este año cuenta con una plantilla de 201 efectivos, según los presupuestos recientemente aprobados.
Cabe recordar en este sentido que en el momento en el que se acordó la subrogación de la plantilla y la liquidación del contrato con Urbaser se estableció una plantilla mínima de 224 trabajadores (más sustituciones de bajas y vacaciones). Este compromiso no se cumplió ya en 2015, con un total de 203 efectivos para la limpieza. La plantilla pactada con la municipalización ya suponía una rebaja en relación a la media de los últimos años de contrato con Urbaser, en los que la media se situaba en 255 efectivos. Los datos que manejan los trabajadores establecen que el ahorro en personal durante el año 2015 fue de 350.000 euros.
También la falta de inversiones en la mejora de medios contribuye al descontento de los trabajadores, que lamentan que se esté «dejando caer» el servicio. Aseguran que las inversiones entre 2013 y 2015 han ascendido a 600.000 euros. Es preciso recordar finalmente que el acuerdo de subrogación incluía un millón de euros en cada ejercicio.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.