Más moderado es la postura del Partido Popular que opta por «modernizar el marco legal» paraasegurar «los principios de solidaridad y equilibrio intermunicipales, y desarrollando de manera inequívoca su clara vocación de ayuda y apoyo a los pequeños y medianos municipios». En la misma línea que el PP se expresa el PSOE, que en el programa delas pasadas elecciones municipales apostó también por la modernización de las diputaciones para atender «los principios de solidaridad y equilibrio intermunicipales» y desarrollar «e manera inequívoca su clara vocación de ayuda y apoyo a los pequeños y medianos municipios».
En lo que respecta a la Diputación de León, para el presente año las cuentas de la institución provincial suman132.960.579 euros, la cifra más elevada de la comunidad autónoma, por delante de la de Burgos que cuenta con alrededor de casi 112 millones de euros.
Sin embargo, teniendo en cuenta que la misión de las Diputaciones es, entre otras, prestar asistencia a los municipios de menos de 20.000 habitantes, cobra especial relevancia el dato del gasto por cada uno de sus administrados, es decir, los vecinos de los municipios de menos de 20.000 habitantes a los que sirve.
Comparativa
En la provincia leonesa son 252.949 los habitantes que residen en ayuntamientos que no llegan a los 20.000 habitantes, por lo que el gasto por per cápita se sitúa en 525,64 euros cada año. La cifra se encuentra a mitad de camino de los 3.466,5 euros que invierte el cabildo de la isla Hierro (10,5 millones de presupuesto para 110.587 habitantes) y de los 195,14 que destina la de Pontevedra (75,7 millones de presupuesto para 387.934 habitantes).
Sin embargo, cabe resaltar que también se encuentra lejos de los 681,87 euros que invierten de media las diputaciones españolas en cada uno de los ciudadanos a los que se dedica, de acuerdo con los datos del Ministerio de Hacienda relativos al pasado año.
Además, en el debate sobre el futuro de estas instituciones no se puede perder de vista el hecho de que hasta un 70% de su financiación proviene de los tributos del Estado, mientras que el resto de sus ingresos proceden, en diferente medida, de las transferencias de las comunidades autónomas y de los ingresos que consigue con su propia actividad –el caso, por ejemplo, de las estaciones de esquí, que son gestionadas por la Diputación–.
Uno de los argumentos que más suena a la hora de defender el papel de las Diputaciones es la duplicidad de funciones. Muchas voces se preguntan que ocurriría si se redistribuyera el presupuesto que gestionan las diputaciones entre los ayuntamientos a los que asiste para que fuera gestionado por ellos mismos. Las respuestas no están claras y después de los resultados de las pasadas elecciones del 20-D con el aumento de la cuota de poder de los emergentes (Podemos y Ciudadanos), que ya se han mostrado contrario a la pervivencia de estas instituciones, la discusión está más viva que nunca.
Por último, esta mañana tendrá lugar la celebración del pleno extraordinario para la aprobación del nuevo presupuesto. La sesión plenaria está convocada para las 12:00 horas en el Palacio de los Guzmanes.