Licitan la central de biomasa y la primera fase de la red de calor de León por 62 millones de euros

La Junta impulsa dos contratos que se suman al de 6,6 millones adjudicado en noviembre para urbanizar el terreno de Puente Castro donde se instalará la planta

18/05/2026
 Actualizado a 18/05/2026
Las obras para urbanizar el terreno de la central de biomasa fueron adjudicadas en noviembre y ya han comenzado. | LNC
Las obras para urbanizar el terreno de la central de biomasa fueron adjudicadas en noviembre y ya han comenzado. | LNC

Tal y como había avanzado el consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, la Junta ha sacado este lunes a licitación las obras para la construcción de la central de biomasa de Puente Castro y la primera fase de la red de calor de León, dos actuaciones confinanciadas por la Unión Europea a través del Fondo de Transición Justa.

Se trata de dos contratos diferenciados que en conjunto tienen un valor inicial de casi 62 millones de euros (IVA incluido) y cuyo plazo de presentación de ofertas queda abierto hasta el próximo 30 de junio.

El primer contrato es el de la construcción de la central de generación de energía térmica con biomasa que abastecerá de calefacción y agua caliente a través de la red de calor sostenible que la Junta impulsa a través de Somacyl en terrenos cedidos por el Ayuntamiento de León. El importe de la licitación es ligeramente superior a 41,7 millones de euros (Iva incluido) con un plazo de ejecución que se extendería durante dos años.

Mientras, el segundo contrato se centra en la primera fase de las conducciones de la citada red de calor, que sale a concurso por algo más de 20,2 millones de euros (IVA incluido) con un plazo de ejecución que también se sitúa en dos años. Se trata de una actuación que permitirá la implantación de la infraestructura necesaria para la distribución de energía térmica que se genere en la central de biomasa. En este sentido, la Junta considera imprescindible la ejecución de la red de tuberías de transporte y distribución de agua caliente, así como las obras e instalaciones auxiliares asociadas, con el fin de permitir el suministro a los potenciales usuarios y garantizar el funcionamiento “eficiente, seguro y sostenible” de la red de calor.

Cabe recordar que estos dos contratos se suman al adjudicado el pasado mes de noviembre por un importe de casi 6,6 millones de euros (IVA incluido) con el fin de urbanizar el terreno cedido por el Ayuntamiento de León en el barrio de Puente Castro para asentar la central de biomasa. Estas obras ya están en ejecución después de que fuesen adjudicadas a la unión temporal de empresas Red de Calor, que está formada por Hergón, Comsa e Inmeva Infraestructuras. Pese a todo ello, Ecologistas en Acción denunciaba estos días que las obras se hubieran iniciado sin proceso de licitación y adjudicación, algo que queda desmentido con un simple vistazo a la plataforma de contratación de Somacyl.

En todo caso, la licitación de la central de biomasa y de la primera fase de la red de calor llega solo dos días después de la última protesta de los vecinos de los barrios del sur de la ciudad de León, principalmente de La Lastra y Puente Castro, que siguen mostrando su “frontal oposición” al inicio de las obras y solicitan un estudio en materia de salud a todos los residentes en un radio de diez kilómetros del lugar en el que se construirá planta para poder comprobar en el futuro si de verdad es un proyecto positivo para la ciudad.

En este sentido, los vecinos vaticinan que la central supondrá problemas de salud por la presencia de “sustancias nocivas”, además de “escasez de agua, mucho transporte que contaminará, ruido acústico y un expolio de los montes”.

Por este motivo, llaman a la sociedad leonesa a “salir a la calle para intentar parar un proyecto que “ni siquiera va a aportar trabajo”, ya que “primero se contratará a gente para construirla, pero luego se quedarán cuatro trabajadores porque todo está informatizado”.

Mientras, Suárez-Quiñones defiende este tipo de instalaciones, que servirán para que tanto los edificios públicos como los privados ahorren en calefacción y cuenten con un sistema más sostenible que permite además limpiar los montes y quemar biomasa, tal y como ya ocurre en otras muchas ciudades europeas, como es el caso de Copenhague. “Todo es positivo, generamos empleo en el medio rural, quitamos chimeneas para hacer una gestión más limpia y, por tanto, nos veremos en los tribunales y nosotros seguimos avanzando”, añadió el consejero el pasado viernes durante un acto en Ponferrada

Las previsiones de la Junta reflejan que la red de calor supondrá el apagado de cunas 1.200 calderas y chimeneas de combustible fósil. Además, se estima que su puesta en marcha permitirá a los usuarios un ahorro de entre el 15 y el 30% de su factura energética, además de una mayor estabilidad de los precios en el futuro. Desde el punto de vista medioambiental, está previsto que logre una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero que la Junta calcula en 86.000 toneladas de CO2 al año.

120 empleos estables

Además de mejorar la independencia energética de la ciudad, la actividad de la red de calor sostenible servirá para crear 120 puestos de trabajo estables de forma directa o indirecta. De ellos, 30 serán directos y corresponderán a la operación y mantenimiento de la infraestructura. Además, para la obtención y logística de la biomasa necesaria para su funcionamiento se crearán 90 puestos de trabajo en el medio rural, lo que contribuirá además a la prevención de incendios forestales gracias a la limpieza de los montes de la provincia.

Y a mayores, la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio estima que en las obras que se ejecutarán para la construcción de la central de biomasa y de los 65 kilómetros de tuberías que integrarán la red de calor sostenible de la ciudad de León van a trabajar más de 250 personas.

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