La Diputación de León refuerza su compromiso con la salud y la seguridad de los vecinos de las zonas rurales mediante la próxima entrega de desfibriladores externos semiautomáticos (DESA) a un total de 53 ayuntamientos de la provincia.
Esta actuación es posible gracias a una subvención directa de 112.000 euros concedida por la Consejería de Industria, Comercio y Empleo de la Junta de Castilla y León. Se trata de una ayuda en especie, por la cual la Diputación se encarga de la adquisición de los dispositivos para su posterior entrega a los municipios beneficiarios.
Tras la aprobación de las bases reguladoras en Pleno, los ayuntamientos de menos de 2.000 habitantes que recibirán estos equipos son: Calzada del Coto, Carrocera, Cea, Cebrones del Río, Corbillos de los Oteros, Crémenes, Cubillas de Rueda, Destriana de la Valduerna, Gordaliza del Pino, Gordoncillo, Gradefes, Joarilla de las Matas, Laguna de Negrillos, Llamas de la Ribera Matallana de Torío, Murias de Paredes, Palacios de la Valduerna, Pozuelo del Páramo, Puebla de Lillo, Quintana del Castillo, Quintana y Congosto, Regueras de Arriba, Riego de la Vega, Riello, San Adrián del Valle, Santa Colomba de Somoza, Santa María de Ordás, Santa María del Monte de Cea, Sena de Luna, Soto y Amío, Valdepolo, Valderrey, Valderrueda, Valdesamario, Vallecillo, Vegas del Condado, Villadangos del Páramo, Villagatón, Villamandos, Villamanín, Villamejil, Villamontán de la Valduerna, Villares de Órbigo, Villasabariego, Villaturiel, Villazala, Villazanzo de Valderaduey y Zotes del Páramo.
Además un total de 106 personas residentes en los ayuntamientos beneficiarios del programa, en el marco de esta subvención autonómica han recibido formación para el uso de estos dispositivos en caso de emergencia.
El vicepresidente 2º y responsable del área de Cooperación y SAM, Valentín Martínez, ha participado este jueves en la presentación pública del programa en la Casa de la Cultura de Riego de la Vega, acompañado por su alcalde, David Fuertes. Por parte del Ejecutivo autonómico han estado presentes el director general de Trabajo y Prevención de Riesgos Laborales, José Manuel Barrios y el delegado de la Junta en León, Eduardo Diego.
El dirigente leonesista ha manifestado que “el objetivo prioritario” de la institución provincial es que a través de esta medida, el medio rural leonés sea “un entorno seguro y de salud”. “Con la instalación de estos 53 desfibriladores, acortamos distancias críticas en la respuesta ante una emergencia cardíaca, proporcionando a nuestros pequeños municipios herramientas que salvan vidas", ha incidido.
Por su parte, el alcalde de Riego ha agradecido esta ayuda institucional que se suma a otro desfibrilador ya instalado en las piscinas municipales de la localidad y que contribuirá a hacer de este ayuntamiento un lugar “más seguro” para sus habitantes.
Durante el acto, el director general de Trabajo y Prevención de Riesgos Laborales ha subrayado que la implantación de estos equipos supone un avance significativo en materia de seguridad y salud en el medio rural, tanto en el ámbito laboral como en el día a día de la población. Ya que, en situaciones de parada cardiorrespiratoria, especialmente fuera del entorno hospitalario, la intervención inmediata mediante maniobras de reanimación y desfibrilación precoz resulta fundamental para aumentar las posibilidades de supervivencia y reducir secuelas graves.
Además, ha explicado, este programa adquiere una relevancia especial en el medio rural de Castilla y León, con una alta tasa de envejecimiento y dispersión geográfica. La disponibilidad de estos equipos en espacios públicos y la formación del personal permiten reducir los tiempos de respuesta ante una emergencia, reforzando la protección de vecinos, trabajadores y personas que desarrollan su actividad en el entorno local.