La joven Bianca Lizbeth Fernández, Miss Trans Zamora 2024, presentó una denuncia ante la Guardia Civil de Benavente (Zamora) tras, presuntamente, haber sido agredida por varias personas en un pub de La Bañeza durante el fin de semana.
La Guardia Civil de la ciudad bañezana se encarga del caso, tras haber recibido las diligencias correspondientes, según confirma la Subdelegación del Gobierno en León.
La supuesta víctima, de 21 años, habría sufrido diversas lesiones de las que fue atendida inicialmente en La Bañeza y posteriormente en Benavente, que le provocaron heridas visibles en el rostro, a raíz del altercado iniciado por acudir al baño de chicas del establecimiento hostelero, según su propio testimonio recogido por algunos medios de comunicación zamoranos a los que Bianca recalca que a su juicio se trata de una acción homófoba.
En un vídeo publicado en sus redes sociales, la joven zamora asegura que: "Oía a la gente gritar ‘la vais a matar, la vais a matar’. Noté un botellazo en la cabeza, me tiraban del pelo, me daban patadas en la cara. Me soltaron un momento y, cuando creía que había pasado, una de ellas se abalanzó otra vez sobre mí”, detalla. “Se ensañaron conmigo con un odio que no es normal”, asevera; a la par que apunta que recibió numerosos insultos de "Travelo, maricón, que puto asco”.
En similares términos se manifiestan colectivos y plataformas LGTBI+para condenar lo que definen como “violencia dirigida, odio, el resultado de un clima que habilita y legitima estas agresiones”.
IU condena la agresión
Izquierda Unida León expresó su “firme condena ante la brutal agresión sufrida este fin de semana en La Bañeza por una mujer trans, víctima de un ataque violento, vejatorio y claramente motivado por el odio hacia su identidad de género”.
Los hechos relatados por la víctima, señalan en un comunicado, son de una gravedad extrema, tales como, insultos transfóbicos, acoso continuado y una agresión física en grupo que derivó en diversas lesiones, incluyendo una intervención médica de urgencia para preservar su integridad ocular. “Sin duda, nos encontramos ante un episodio que no puede calificarse de otro modo que como un delito de odio”, recalcan y añaden que este tipo de violencia no es un hecho aislado, sino la consecuencia directa de discursos que alimentan la intolerancia, el señalamiento y la deshumanización de las personas trans.
En este contexto, añaden, resulta especialmente “preocupante que Castilla y León continúe sin contar con una ley autonómica integral que garantice de forma específica los derechos de las personas trans, así como con políticas públicas suficientemente desarrolladas en materia de prevención, sensibilización y protección”. Esta carencia normativa y de acción institucional, manifiestan, contribuye a perpetuar situaciones de desprotección y a debilitar los mecanismos necesarios para combatir eficazmente la discriminación y la violencia.
Izquierda Unida traslada su solidaridad, apoyo y acompañamiento a la víctima, al tiempo que exige una investigación exhaustiva de los hechos, la identificación de las personas agresoras y la depuración de todas las responsabilidades con la máxima contundencia judicial. Asimismo, reclaman a las administraciones públicas que refuercen las políticas de protección frente a los delitos de odio y que garanticen espacios seguros para todas las personas, al tiempo que denuncian el clima social que permite que estas agresiones ocurran, alimentado por discursos reaccionarios que cuestionan derechos fundamentales.