El equipo de gobierno que encabeza la socialista María Eugenia Gancedo agradeció este martes el interés mostrado por estas personas para integrase en un dispositivo de emergencias que funcionará «con las mismas condiciones o mejor incluso de lo que lo hacía antes», según destacó el concejal de área, Abel Iglesias, quien ha reconocido la labor de los hasta ahora miembros de Protección Civil que han adoptado la decisión de abandonar el organismo.
La alcaldesa reitera que en la anterior etapa no estaba cumpliendo la normativa y cree que ahora funcionará igual o mejor que entonces «Todos ellos, 28 en total, se han ido por decisión propia, incluido el que fuera jefe del servicio», recordó el edil para después insistir en que el Ayuntamiento mantiene las puertas abiertas a todas aquellos voluntarios que decidan continuar formando parte de este operativo que, de forma desinteresada, trabaja para garantizar la seguridad de los vecinos del municipio.
En este sentido, Iglesias envió un mensaje de tranquilidad a la población, puesto que Protección Civil de San Andrés del Rabanedo «está funcionando y la gran mayoría de las personas que se han incorporado han sido profesionales, por lo que tienen la formación suficiente para formar parte de este servicio, incluida la licencia para conducir el vehículo profesional de 15 toneladas con el que cuenta el Ayuntamiento».
Por su parte, Gancedo valoró la disposición de los vecinos que se han mostrado interesados en integrarse en un operativo «que no estaba cumpliendo ni con la normativa, ni con la legalidad». La regidora recalcó que se trata de un servicio «prioritario» para el Ayuntamiento, teniendo en cuenta además que las altas temperaturas de estos días han facilitado la proliferación de incendios «que hay que atajar y en los que Protección Civil juega un papel importante.
Un guardia civil retirado
Cabe señalar finalmente que la persona que el equipo de gobierno del Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo está barajando ya para estar al frente del servicio de Protección civil es un guardia civil retirado, una persona «joven» que tiene la formación «más que suficiente» para poder dirigirlo.