La situación preocupa a los agricultores que esperan que en los próximos días cambie la situación y remitan las precipitaciones. Atentos al cielo, esperan días de viento y sol para que las cosechadoras puedan entrar y se retomen las entregas a fábrica.
A las complicaciones de la climatología se suman las prisas del calendario, ya que las plantas de Toro y de Miranda de Ebro tienen previsto el cierre para los días 21 y 23 de este año. La Azucarera de La Bañeza convocará una mesa en esas fechas para valorar la posibilidad de aplazar el cierre o de realizar un cierre temporal, como ha ocurrido en otras campañas. De las plantas de la Comunidad, la fábrica leonesa es la única que plantea retrasos, ya que las previsiones de cierre para el resto de Castilla y León es que se realicen en fecha y con el 100% de la remolacha entregada.
En este sentido, en la molturadora de La Bañeza restan por entregarse unas 190.000 toneladas, 30.000 de las cuales ya han sido arrancadas.
Campaña positiva
Por otra parte, la polarización o riqueza media de la remolacha, que actualmente se sitúa en valores cercanos al 17%, así como la evolución de la recepción y molturación, confirman las expectativas positivas a nivel general que permiten incrementar la estimación de aforo para el final de la campaña de Azucarera hasta 1.810.000 toneladas en la zona norte. Sin embargo, en la provincia habrá que esperar hasta el cierre de La Bañeza para poder realizar un valoración clara de la última campaña antes del nuevo AMI.Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
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