En el lugar de los hechos, ocurridos sobre las cuatro de la tarde, además de Policía Local, Guardia Civil y bomberos, se congregaron numerosos vecinos alertados por una impresionante columna de humo visible desde varios kilómetros, especialmente desde la zona de Huerga de Garaballes o Requejo de la Vega. El alcalde de La Bañeza, José Miguel Palazuelo, el concejal de Seguridad Ciudadana, Juan Gobantes, y otros miembros del equipo de Gobierno también estuvieron presentes en la zona vigilando el proceso de extinción de las llamas y acompañando al matrimonio cuya vivienda ha quedado totalmente destrozada.
Una rápida intervención
Algunos de los vecinos del inmueble calcinado (un segundo piso situado encima de la nueva sede de la Oficina de Ecyl) señalaron que tras la llamada al Servicio de Emergencias de Castilla y León 112 en menos de cinco minutos llegaron hasta el lugar del siniestro patrullas de la Policía Local y de la Guardia Civil y, acto seguido, el camión de bomberos para tratar de extinguir unas llamas que amenazaban con propagarse a las viviendas superior e inferior de un edificio de reciente construcción y situado en pleno centro de la ciudad.
Gobantes aprovechó para defender la labor de la docena de bomberos voluntarios que prestan servicio a La Bañeza pero también a la comarca, donde "en menos de veinte minutos desde que se produce la llamada está allí el camión de bomberos dispuesto a atajar las llamas". No obstante, una vez más y a pesar de que no ha habido que lamentar daños personales aunque sí cuantiosas pérdidas materiales, entre los bañezanos se ha vuelto a avivar la necesidad de contar en La Bañeza con un parque profesional de bomberos.