Los dos sindicatos mayoritarios de la prisión de Mansilla plantan los actos de la Merced por las agresiones a funcionarios

Acaip y CSIF no acudirán este jueves a la celebración de la patrona en protesta por un año en el que una veintena de funcionarios han sido agredidos y la población reclusa ha pasado de unos 870 a 1.200 internos

23/09/2026
 Actualizado a 23/09/2026
Imagen de archivo de la cárcel de Mansilla de las Mulas. | MAURICIO PEÑA
Imagen de archivo de la cárcel de Mansilla de las Mulas. | MAURICIO PEÑA

Los sindicatos Acaip-UGT y CSIF no asistirán a los actos institucionales previstos para este jueves, 24 de septiembre, con motivo del Día de la Merced, festividad de las prisiones, en el Centro Penitenciario de León, ubicado en Mansilla de las Mulas. Ambas organizaciones justifican su ausencia por el aumento de las agresiones a los trabajadores, la falta de personal y la sobreocupación que atraviesa la cárcel leonesa, que en apenas año y medio ha visto crecer su población reclusa en torno a un 40%.

Acaip, sindicato mayoritario en la prisión de León, asegura no tener "nada que celebrar" ante "el total desprecio con el que se trata a nuestro colectivo desde el Ministerio del Interior, el insoportable aumento de las agresiones hacia los trabajadores penitenciarios" y lo que califica como "política de buenismo" de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, "donde el trabajador penitenciario siempre es el malo". Por su parte, CSIF, mayoritaria en la Mesa Delegada de Instituciones Penitenciarias, mantiene la postura de los últimos años y rechaza acudir a una celebración en protesta por "la situación y el olvido" que sufren los trabajadores por parte de la Secretaría General y por "la dejación" de la Dirección del centro de Mansilla.

De 870 a 1.200 internos

Los dos sindicatos coinciden en señalar el crecimiento de la población reclusa como uno de los principales problemas del centro. Según Acaip, hace un año y medio la prisión albergaba a 860 presos, mientras que hoy hay alrededor de 1.200 internos, lo que supone que "la población reclusa ha subido un 40% en tan solo un año y medio, en una cárcel donde la falta de personal cada vez es mayor". CSIF sitúa el punto de partida en 878 reclusos en octubre de 2024 y coincide en la cifra actual de 1.200.

Acaip considera "inasumible" el hacinamiento en la cárcel leonesa y denuncia que, a día de hoy, "módulos donde la capacidad es para 72 presos albergan más de 120". Una situación que, según el sindicato, "genera situaciones de tensión, agresiones y peleas diarias que hacen muy difícil el trabajo del personal penitenciario", en unos departamentos en los que en muchas ocasiones "es tan solo un trabajador el que está a cargo".

CSIF atribuye la falta de personal a unas relaciones de puestos de trabajo (RPT) "inadecuadas a las funciones actuales de los trabajadores de prisiones", critica que la formación "sigue siendo ineficaz" y lamenta que "son muchos los compromisos incumplidos que se quedaron en promesas olvidadas".

Veinte funcionarios agredidos este año

Ambas organizaciones cifran en una veintena los trabajadores del centro que han sufrido agresiones físicas en lo que va de 2026. Acaip precisa que los últimos episodios se produjeron el pasado fin de semana, cuando cuatro funcionarios resultaron agredidos "por realizar su trabajo". CSIF añade a estas cifras "las innumerables agresiones verbales e insultos" que reciben los empleados en el ejercicio de sus funciones y achaca el incremento de la violencia a la "política de falso buenismo que se ejerce desde la Dirección de Ejecución Penal".

En el conjunto de Castilla y León, según los datos aportados por CSIF, se registran cada año alrededor de una quincena de agresiones con lesiones graves, unas 270 con lesiones leves y en torno a 240 sin lesiones, a las que se suman cientos de agresiones verbales.

Críticas a la nueva Dirección

Acaip dirige buena parte de sus críticas a la nueva Dirección del centro, a la que describe como "totalmente sobrepasada" y a la que responsabiliza de "la pérdida total de autoridad y orden" en la prisión en apenas seis meses de mandato. El sindicato sostiene que el equipo directivo "ha dirigido la prisión por inercia" y "ha sumido a la cárcel de León en el caos más absoluto", y le reprocha que haya optado por abrir dos módulos de manera inmediata, sin personal para ello, "en vez de defender a sus trabajadores y conseguir que se vuelva a las cifras de ocupación del año 2024".

La organización describe una situación "límite" en el centro. "La falta de personal, el colapso sanitario por la falta de médicos y el buenismo instalado en el centro están provocando situaciones de inseguridad graves, que hacen que el día a día en la prisión de Mansilla de las Mulas sea insostenible, en una prisión que está a punto de colapsar", advierte. Por todo ello, Acaip rechaza participar en una celebración con la que, a su juicio, "se quiere blanquear y dar una visión distorsionada de la prisión de León", y mantiene su lema: "Marlaska, Prisiones te queda grande".

Reconocimiento a la plantilla

Pese a su ausencia de los actos, los dos sindicatos han querido trasladar su reconocimiento a los trabajadores del centro. CSIF destaca "su encomiable labor, dedicación y compromiso constante" en un momento en el que las agresiones "están a la orden del día, sin que la administración ponga las medidas y el refuerzo de personal para evitarlas", y pone en valor a una plantilla "insuficiente" que ha sostenido la prisión durante un verano "especialmente complicado, marcado por la conflictividad, la sobreocupación, la creciente complejidad de la población reclusa y las agresiones". El sindicato felicita además a los empleados que reciben estos días el reconocimiento de sus compañeros por su trayectoria o por su protagonismo en hechos especialmente destacados.

Agentes de la autoridad

CSIF recuerda que su mediación con los grupos parlamentarios, principalmente PSOE y PP, ha permitido que la regulación de la figura de agente de la autoridad para los funcionarios de prisiones haya prosperado en el Congreso, y prevé que el próximo día 30 reciba la aprobación definitiva en el Senado.

Esta reforma supondrá, entre otras novedades, que los presos que agredan a un funcionario de prisiones se enfrenten a una pena adicional de hasta cuatro años de cárcel, según recoge el artículo 550 del Código Penal. Además, incluye mejoras en materia de protección en el entorno de trabajo, compensaciones económicas, formación y seguridad jurídica. CSIF considera este reconocimiento una reivindicación histórica que asume como "un triunfo", especialmente en un contexto de "violencia e inseguridad creciente" en las cárceles.

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