La Central Sindical Independiente y de Funcionarios CSIF) denunció este lunes la agresión sufrida por un funcionario de la prisión leonesa de Mansilla de Las Mulas el domingo, que se suma a las dos de otros trabajadores penitenciarios ocurridas el sábado “en un fin de semana negro y muy preocupante”.
“La extrema vulnerabilidad que estamos sufriendo los empleados del centro penitenciario de Villahierro resulta intolerable. Estas dos últimas agresiones demuestran que los profesionales penitenciarios nos jugamos el tipo en cada turno, ante la total inoperancia de nuestros gestores”, subrayan en un comunicado.
El sindicato explica que a los graves incidentes del sábado en los que “una supuesta urgencia médica de un interno resultó ser simulada y se convirtió en una trampa que se saldó con patadas y cabezazos a dos funcionarios”, se añade este episodio violento vivido este domingo cuando durante el traslado de un interno desde el módulo 4 al departamento de aislamiento un recluso propinó un fuerte golpe al trabajador encargado de la conducción. “Tres altercados violentos en un solo fin de semana que non son fruto de la casualidad, sino de un sistema colapsado y masificado”, explica CSIF.
La prisión de Mansilla, añaden, ronda ahora una ocupación del 127 por ciento, con un aumento del 32 por ciento en el último año. En este contexto “de saturación y falta de personal” critican las “inoperantes medidas y actitudes de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, que prefiere mirar hacia otro lado mientras los módulos explotan” y concluyen que “desde los despachos oficiales se impone el buenismo de propaganda y los discursos bonitos, pero la realidad que vivimos en el interior de los muros es otra muy distinta, y la cruda verdad termina imponiéndose”.
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