Si hay una familia que puede presumir de la capacidad, la bendición y el privilegio de vivir muchos años, esa es la Domínguez Casado, de Pobladura de Pelayo García. Un total de cinco hermanos, hijos del matrimonio formado por Herminio y Priscila, que pueden alardear de poseer el don de la longevidad, llegando tres de ellos a ser centenarios.
La hermana mayor, Virgilia, conocida por regentar durante años la tienda de ultramarinos de la localidad paramesa, falleció hace algo más de dos años, justo una semana después de cumplir nada más y nada menos que 102 años.

Esa misma cifra, 102 años, es la que acaba de celebrar este pasado 28 de mayo su hermana Gumersinda, también conocida como ‘Sinda’. Lo hizo rodeada de sus familiares más cercanos y presumiendo de sus ocho nietos y nueve bisnietos, aunque no todos pudieron acudir a la celebración. «Aunque ya lleva unos años viviendo en León conmigo, nunca se olvida de Pobladura», asegura su hija Mari Cruz, que recuerda también el bonito y emotivo homenaje que el Ayuntamiento de León le brindó con motivo de su centenario.

A Virgilia y ‘Sinda’ se ha sumado recientemente otro de sus hermanos como centenario. Se trata de Abundio, que cumplió 100 años el pasado 23 de enero y también lo celebró por todo lo alto, con reconocimiento incluido en el Ayuntamiento de Pobladura. Además, no perdió la oportunidad de conversar con el tío Ful sobre su siglo de vida en la residencia Los Ángeles del Páramo, de Santa María del Páramo, donde disfruta de su día a día.
Junto a ellos se encuentran otros dos hermanos. Por un lado, Horacio, que actualmente tiene 98 años, reside en Santa María del Páramo y quiere exprimir el don de la longevidad familiar para convertirse también en centenario.
Por último, el hermano ‘más pequeño’ es Rafael, que actualmente tiene 89 años y reside en Madrid. Goza de buena salud y espera poder seguir también el camino longevo de su familia.

Son longevos, sí, pero eso no deja de ser una bonita anécdota dentro de unas vidas llenas de historias. La familia Domínguez Casado, sin lugar a dudas, quedará para el recuerdo en Pobladura de Pelayo García.
