La Diputación de León celebró en la mañana de este miércoles el pleno ordinario correspondiente al mes de mayo. En una convocatoria más bien extensa donde se habían dispuesto hasta 34 puntos en el orden del día, también tuvieron cabida tres puntos extra correspondientes al Plan de Ocupabilidad e Inserción Laboral 2026, Plan de Ocupabilidad e Inserción Laboral en playas y piscinas fluviales y el Fondo de Cohesión Territorial.
Pero fue en el turno de ruegos y preguntas de la sesión plenaria donde destacó, por encima de todo, la petición de Vox acerca de la nueva planta para la fabricación e integración de vehículos blindados de Indra. El partido requirió a la institución provincial plantear la opción a la empresa de ciberseguridad de instalarse en la provincia aprovechando que ya tiene otras inversiones recientes en el territorio. Tal y como afirmó el portavoz de Vox, Fernando Prieto, León se sitúa entre las opciones “más sólidas” en base a su situación geográfica, que es “estratégica” ya que Indra estudia llegar a Asturias.
A la petición del portavoz de Vox respondió el presidente de la Diputación, Gerardo Álvarez Courel, quien señaló que ya están gestionándolo y reconoció que “sería genial”. El socialista aseguró que lo que ha hecho la Diputación es “poner a disposición la provincia” porque la institución como tal no posee ningún polígono industrial. Aún así, aseguró que ni la Junta ni ningún Ayuntamiento les ha contactado para valorar dicha posibilidad.
Ante eso, Courel propuso ubicaciones como el propio Polígono de Villadangos, donde la empresa tiene ya en marcha su fábrica de drones, o el de Bembibre, que también dispone de los 80.000 metros cuadrados de los que, en principio, necesitaría Indra para su nueva fábrica. A mayores también mencionó el polígono industrial del Bayo, gestionado este por la Junta de Castilla y León y con una “importante ampliación prevista”, por lo que instó a la institución autonómica a tomar parte en este aspecto. “Sería un espaldarazo importante para El Bierzo y la provincia”, aseguró el presidente.
Unanimidad, salvo en la moción de UPL
En este sentido, todos los puntos que entraban dentro del orden fueron aprobados por unanimidad de todos los grupos políticos a excepción de del 33, que se trataba de una moción de UPL y supuso el único escollo de la sesión aunque fue aprobada finalmente. Los leonesistas proponían renunciar a que la Diputación de León siguiese ostentando la condición de patrono del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua (Ilcyl) por una “duplicidad de funciones” con el Instituto Leonés de Cultura (ILC) y “escasa actividad en la provincia de León”.
Esas dos premisas fueron en las que se basó el actual concejal de Cultura en la institución provincial, Emilio Martínez, en la exposición inicial para justificar la moción. El leonesista recordó que la adhesión de la Diputación a la carta fundacional del Ilcyl se llevó a cabo en 1999 con la aprobación de PSOE y UPL, si bien reclamaron, junto al PP, que la sede estuviese en la provincia leonesa y no en Burgos, que es donde se encuentra desde entonces.
Así, el diputado recordó que hace ya varios años los leonesistas presentaron la misma moción, pero que fue desestimada, entonces, por mayoría de los populares. Aseguró, además, que la aportación total de la Diputación al Ilcyl ha sido de 340.000 euros, y en los últimos tiempos cada año se destinaban 10.000, cantidad a la que la oposición restaría importancia a la postre. No obstante, fue la “duplicidad de funciones” con el ILC lo que más marcó la intervención de Martínez: “León cuenta con una institución que ya fomenta la literatura en español y aglutina servicios culturales de la Diputación, es un organismo enormemente consolidado”. Además, advirtió de que esta duplicidad es, “con toda lógica”, un hecho “muy censurado” por la ciudadanía a causa del “malgasto de fondos públicos”.
"Escasa actividad" en León
En esta línea, la “escasa actividad” en la provincia la explicó comparándola con la realizada en Burgos y Valladolid desde 2018. Fue el 2019 donde más latente quedó la diferencia: León acogió dos actos del Ilcyl por los 35 de Burgos y los 13 de Valladolid. En el resto de años, no fue hasta 2024 cuando la provincia acogería hasta 17 actividades del instituto, pues lo normal era acoger dos, tres o cuatro hasta entonces. A mayores, Martínez achacó al Ilcyl la “escasez” de temas leoneses en la revista de papel que publicaban hasta 2015, así como una “nula atención” a las lenguas menores, algo que según el diputado por UPL sí realiza el propio ILC. No contento con eso, añadió que instituciones como los Ayuntamientos de León, Ponferrada, San Andrés del Rabandedo, Miranda de Ebro y Burgos ya se han desvinculado del instituto “porque la aportación económica y las actividades realizadas no estaba equilibrado”. Eso sí, todo “sin perjuicio de que en el futuro se realicen colaboraciones puntuales porque consideramos que es una fórmula más sensata que la actual”.
La respuesta de PP y Vox no se hizo esperar. Y, claro está, que contraria. Coincidiendo en que la partida destinada es una “honesta”, el portavoz popular, David Fernández, les acusó “de no querer defender la lengua española”, el de Vox, Fernando Prieto Olite, aseguró que la solución para valorar la riqueza leonesa “no es marcharnos, sino influir y exigir”. Los populares se abstuvieron y aseguraron que el español suponía una gran fuente de ingresos para Zamora y Salamanca, las otras dos ciudades de la región leonesa. Vox, sin embargo, votó en contra mientras reflexionaba sobre que el ILC y el Ilcyl “no son competidores, sino complementarios”. Eso sí, reconocieron que la actividad en León era “mejorable”. El PSOE, por su parte, votó a favor y dio luz verde a la moción leonesista.
Fuera del orden del día
Los puntos fuera de la orden del día fueron también aprobados por unanimidad, al igual que el resto a excepción de la moción ya documentada. El primero versó sobre una inversión de más de 8 millones de euros para municipios con menos de 20.000 habitantes y facilitar la contratación de personal entre enero y diciembre del presente año. Relacionado con ese estuvo el segundo, pero destinado al personal de playas y piscinas fluviales con un total cercano a los 700.000 euros con una asignación fija de 7.125 euros por cada piscina municipal y playa fluvial. A ello se le suma, además, el reparto de dos millones de euros para obras de mejora y ampliación de redes de abastecimiento y de captación de agua.