Si un menor de edad tiene que ser hospitalizado, resulta obvio que debe permanecer siempre acompañado, más si cabe si se trata de un bebé de escasos meses. Sin embargo, si el niño termina ingresado en el Hospital de León, que la madre se olvide de poder comer en la habitación con su pequeño, porque el Caule no ofrece servicio de comida al progenitor de un menor ingresado, ni siquiera en casos de lactantes o procesos víricos que exigen cuarentenas.
Dos madres, que no se conocen entre sí y con dos años de diferencia entre ambos casos, han relatado situaciones idénticas ocurridas en la planta de Pediatría del Hospital de León entre 2024 y 2026. Ambas han contactado con este periódico para mostrar su descontento, al tiempo que han reclamado un protocolo para León similar al de varios hospitales públicos españoles que sí ofrecen este servicio a sus pacientes.
Ambas madres solicitan este servicio por comodidad, en primer lugar, pero sobre todo por derecho, «ya que un lactante ni siquiera tiene dieta del Hospital y, por tanto, su comida debería servirse a la madre que no puede dejarlo solo», y por la propia seguridad y salud de los menores hospitalizados, «ya que no tiene sentido romper cuarentenas para acudir a comer a la cafetería del hospital» cuando tu bebé tiene una enfermedad sensible, grave y contagiosa.
Uno de los casos se remonta a julio de 2024, cuando una madre permaneció ingresada junto a su hijo de dos meses, hospitalizado por bronquiolitis. Según ha relatado, el bebé, al ser lactante, no recibía servicio de comida por parte del centro y ella, que no podía separarse del menor, tampoco disponía de manutención durante la estancia hospitalaria. «Ni siquiera aunque la pagara yo de mi bolsillo, me dijeron que no, que no podían traerme la comida», ha explicado. La afectada ha explicado que el niño no podía quedarse solo en ningún momento, lo que dificultaba incluso poder abandonar la habitación para acudir a la cafetería.
A esta denuncia se suma otro testimonio relativo a la reciente Semana Santa de 2026. Y es que otra madre ha denunciado que acudió al Hospital de León con su bebé debido a una infección y que ambos permanecieron en situación de cuarentena. A pesar de ello, el hospital le negó la comida y se vio obligada a desplazarse a la cafetería para poder comer. Esta madre ha declarado a este periódico que dicha circunstancia suponía romper el aislamiento establecido por protocolo sanitario, exponiendo tanto a su hijo como al resto de usuarios del hospital a un riesgo notable.
Por parte del Servicio de Pediatría del Caule han confirmado que solo se facilita el servicio de dieta a los progenitores en casos muy aislados, como puede ser «un ingreso prolongado o por patología oncológica o un ingreso de una familia de escasos recursos y sujeto a valoración de una trabajadora social».
Denuncia de los sindicatos
Consultada al respecto sobre esta situación, la coordinadora de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios del sindicato CCOO León, Dulcinea Álvarez, ha puesto el foco en esa discriminación por parte de la Gerencia del Caule respecto a ofrecer el servicio de comidas en casos «muy aislados», de manera que ha indicado que desde el sindicato «no entendemos que se haga discriminación de ningún tipo, entendiendo que la prioridad es el cuidado y la dedicación al menor. Además, el hecho de hacer esa discriminación conlleva riesgo biológico en el caso de pacientes aislados, lógicamente, al tener que desplazarse para comer».
También ha añadido que, cuando se trata de menores hospitalizados, «las medidas de apoyo a las familias acompañantes deben aplicarse con criterios de igualdad, equidad y no discriminación, evitando diferencias arbitrarias entre pacientes en situaciones comparables».