La caída de cascotes de importante tamaño al paseo de Salamanca en el solar de las antiguas Bodegas Armando, ocurrida el pasado Viernes Santo, ha puesto de manifiesto el avanzado estado de deterioro del inmueble y ha reavivado las críticas vecinales por la falta de actuación preventiva.
El incidente obligó a la intervención de los bomberos, que aseguraron de urgencia la zona tras el desprendimiento de fragmentos del edificio. No se registraron daños personales, aunque los hechos confirmaron el riesgo que los residentes venían señalando desde días antes.
Según denuncian los vecinos, ya habían solicitado al Ayuntamiento de León el acordonamiento del perímetro ante el visible deterioro de la estructura. Sin embargo, aseguran que desde el área de Urbanismo se descartó la adopción de medidas urgentes tras una valoración técnica inicial.
Las imágenes actuales del solar muestran un estado de ruina avanzado, con muros agrietados, partes de la estructura colapsadas y restos de materiales acumulados en la acera, en una zona de tránsito habitual. Para los residentes, lo sucedido no responde a un hecho aislado, sino a una situación prolongada de falta de mantenimiento.
“Se avisó con tiempo y no se hizo nada”, señalan, al tiempo que advierten de que el desprendimiento podría haber tenido consecuencias más graves si hubiera coincidido con el paso de peatones.
A esta situación se suma el estado general del entorno, con presencia de suciedad y acumulación de residuos, lo que, según los vecinos, afecta tanto a la seguridad como a la calidad de vida del barrio.
Tras lo ocurrido, los residentes reclaman una actuación inmediata que garantice la seguridad en la zona, incluyendo el acordonamiento del área y una intervención sobre el inmueble para evitar nuevos desprendimientos.
