Con la PAU a días vista, estudiantes de la ESO del colegio Maristas San José de León han ideado dos sistemas artesanales para ayudar a sus compañeros de bachillerato a gestionar los nervios previos a los exámenes. La iniciativa, desarrollada en clase de Plástica, ha terminado instalándose en el hall del centro y está siendo utilizada no solo por los estudiantes que se examinan, sino también por alumnos de otros cursos, profesores y familias.
El primero consiste en unos marcapáginas forrados con plástico de burbujas reciclado de embalajes, decorados con dibujos y palabras como 'antiestrés', 'calma' o 'ansiolítico', para que explotar las burbujas sirva como pequeña válvula de escape. El segundo es una caja grande de cartón rellena de cojines pintados a mano por los propios alumnos, colocada sobre una mesa contra la pared y reforzada con planchas de porexpán, para que los estudiantes puedan descargar la tensión a puñetazos sin hacerse daño, a modo de saco de boxeo improvisado.
La idea se inspira en las llamadas 'scream rooms', habitaciones insonorizadas que algunas empresas están habilitando para que sus empleados puedan entrar y liberar tensiones. Una tendencia que dice bastante sobre el nivel de estrés que ha normalizado la vida laboral y académica actual.
Con más de 2.000 alumnos leoneses convocados los días 2, 3 y 4 de junio, el nerviosismo en los centros es comprensible. Para muchos estudiantes, la nota de la PAU será determinante a la hora de acceder a los estudios que han elegido. Los colegios llevan años formando al alumnado en técnicas de gestión emocional —respiración, mindfulness— pero iniciativas como esta recuerdan que a veces los métodos más sencillos también funcionan. O al menos eso parece, a juzgar por el uso que está teniendo la caja de cojines en el hall de Maristas.
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