Clamor unánime contra el maltrato

Distintos actos se sucedieron a lo largo y ancho de la provincia leonesa para condenar la violencia de género y exigir medidas para su erradicación

L.N.C.
25/11/2016
 Actualizado a 11/09/2019
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Justo una semana y un día después del asesinato de la vecina de La virgen del Camino Juani Monge a manos de su marido, del que estaba en pleno proceso de separación y sobre el que pesaba una orden de alejamiento, León celebraba este viernes el Día para la Eliminación de la Violencia de Género con el corazón todavía encogido, por Juani y por las otras 39 mujeres asesinadas en España en lo que va de año víctimas de la violencia machista.

Ninguna voz desentonaba a la hora de manifestar la más rotunda condena y repulsa contra la violencia de género. Unidad de voces y un mismo sentimiento de rechazo ante esta lacra social que se manifestó a lo largo y ancho de la provincia de León. La capital, San Andrés, Villaquilambre, Valverde de La Virgen,Mansilla de las Mulas, Matallana de Torío, Boñar, La Robla, Pola de Gordón, Villarejo de Órbigo o Ponferrada fueron sólo algunos de los municipios en los que se desarrollaron actos de condena.

Una intención: erradicar todo tipo de violencia sobre las mujeres; y total unanimidad acerca de cómo abordar este problema: educación, recursos, protección... palabras repetidas año tras año pero que, sin embargo, no encuentran una traducción real si se comprueba que cada año hay que seguir demandando lo mismo y que las víctimas por violencia de género continúan creciendo.

El manifiesto institucional conjunto leído en el patio del Palacio de los Guzmanes destacaba que la violencia de género constituye «la manifestación más brutal de la desigualdad que persiste entre las mujeres y hombres, muchas veces arraigadas en patrones culturales, estructurales y en nuestro actual sistema de valores de orden patriarcal y tradicional que perpetúan la desigualdad». Un problema social, un problema de todos, contra el que hay que luchar, sostuvieron, «de forma contundente». Revisar el actual sistema de valores, incrementar el desarrollo de actuaciones de carácter preventivo y de sensibilización, y garantizar desde el ámbito institucional la rápida detección e identificación de las situaciones de violencia fueron las medidas que ponían sobre la mesa.

Por otra parte, el pleno del Ayuntamiento de León aprobó una moción conjunta en la que pedían que se considere la violencia machista como una cuestión de Estado para cuya lucha se destinen los recursos necesarios, además de reclamar la puesta en marcha del acompañamiento judicial personalizado en los juzgados especializados en Violencia de Género para que «denunciar no sea una sentencia de muerte». Asimismo, piden activar de forma permanente el Plan de Sensibilización y Prevención de Violencia de Género, incrementar la formación específica de todo el personal que intervenga en la atención a las mujeres y sus hijos, educar en valores de igualdad y poner en marcha un plan integral para prevenir, proteger y reparar el daño a menores víctimas de esta lacra.

Más de mil personas, una sola voz

La manifestación convocada en la capital leonesa por la plataforma ‘Lunes Sin Sol’ fue secundada por más de un millar de personas. La comitiva partió de la plaza de Guzmán y se encaminó a San Marcelo donde tuvo lugar un emotivo acto en el que se recordó a todas y cada una de las víctimas de violencia machista asesinadas en el último año en España. Los presentes quisieron dar voz a las que ya no pueden gritar y pedir el fin de la violencia ejercida sobre las mujeres simplemente por eso, por el hecho de ser mujeres.

Una concentración solemne, triste y enrabiada por un problema que, lejos de desaparecer, sigue en aumento. Por ello, volvieron a demandar educación en igualdad desde la infancia como forma de prevención, se reclamaron más recursos para garantizar la protección de las mujeres víctimas de violencia de género y se exigió un compromiso real y efectivo por parte de las instituciones.

El deseo: que este día no tuviera que volver a celebrarse nunca, que la violencia machista desaparezca. Para ello, recordaron, es necesaria la colaboración de toda la sociedad.

Este viernes, la sociedad al completo se unió para rechazar los malos tratos a las mujeres. Desde la política reiteraron su compromiso y lanzaron sus propuestas, desde los colectivos sociales reivindicaron las necesidades detectadas, en la calle se palpó la conciencia. Por delante quedan ahora 364 jornadas hasta el próximo Día para la Eliminación de la Violencia de Género, será ahí donde se tendrá que demostrar si el compromisoha saltado del papel a la realidad.

Esperanza ciega, en Ponferrada


«He sufrido las peores vejaciones que se le pueden hacer a un ser humano, pero tengo esperanza». El testimonio de la mujer brasileña afincada en Fabero, Eva Pereira, que quedó ciega por las palizas propinadas por su expareja refleja lo que quiere decir un día internacional contra la violencia de género, que ella prefiere denominar «violencia machista» para sentenciar a los hombres que llevan ese adjetivo y no a todo su conjunto.

Pereira inmortalizó en un libro sus vivencias como ejemplo de optimismo y también como petición de que «se saque a los niños de la violencia» para no construir maltratadores futuros. Pereira iniciaba una jornada intensa en la que la portavoz del Consejo Municipal de la Mujer de Ponferrada, Diana Rodríguez pedía a los políticos que acabarán con esos minutos de silencio y se implicaran con las víctimas. Rodríguez pedía directamente al Consistorio de Ponferrada hacer un Plan de Género e Igualdad en sus políticas municipales para implicarse con el problema «porque los gobiernos condenan, mientras diluyen su responsabilidad», dice.

Rodríguez, acompañada de toda la corporación, leyó cada uno de los nombres de las 40 víctimas de violencia de género reconocidas oficialmente este año, mientras se colocaba un clavel por cada una de ellas a las puertas del Ayuntamiento. En frente, los componentes de la Plataforma contra las Violencias Machistas se arrodillaban recordando a esas víctimas mientras coincidían en un único grito: ‘Lo que nos mata es el machismo’.

Información elaborada por Mar Iglesias, Estefanía Niño, Teresa Giganto, P.J. Abajo, Patricia Ferrero e I. Herrera.
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