En la localidad saben que la parroquia no puede asumir esta obra y señalan que «la Junta Vecinal tampoco puede, ni debe, desde los puntos de vista económico, legal y moral, hacerse cargo de estas obras que, básicamente, son obras de reparación del tejado y subsanación que estos desperfectos han causado en el interior».
Ante esta situación, decidieron ponerse en contacto con la diócesis, los propietarios, «porque estamos preocupados por el creciente deterioro que la iglesia está sufriendo». Un deterioro que, manifiestan, «de no tomarse medidas de manera urgente puede terminar ocasionando daños estructurales irreparables, esto sin obviar que en un futuro no muy lejano podría haber cierto riesgo físico para las personas que habitualmente se congregan en la mencionada iglesia». Por todo ello, finalizan el escrito esperando que «tomen en cuenta nuestra solicitud y que este problema sea solucionado de la forma más breve».
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