«Pepa apareció un día en el pequeño pueblo de La Vecilla (León). No sabemos de dónde vino, sencillamente se acercó a las personas, en concreto a Javier , y desde entonces, no se ha separado de él. Le sigue a todas partes, confía en él, busca su compañía. Nadie la retiene: ha sido Pepa quien decidió quedarse».
Así explica la asociación Empatía, de Madrid, qué les ha llevado a poner en marcha una recogida de firmas bajo el epígrafe ‘Que no separen a Pepa y Javi’. Vaya por delante. Pepa es una cierva que, como han explicado, apareció un día en La Vecilla. Javi es uno de los hosteleros más conocidos de la comarca, que regenta el bar El Cruce pero también mantiene algunas actividades vinculadas a su pasión por los animales; de tal forma que entre unas pocas ovejas que tiene apareció un día, hace más de un año, Pepa, que no se asustó ante su presencia, más bien todo lo contrario, y acabó acompañando a Javi a todas partes, incluida la puerta del bar.
Una pareja bien avenida.
Pero no es nada fácil moverse en la legalidad y apareció una denuncia por tratarse de un animal salvaje. «Las autoridades han decidido llevarse a Pepa y sancionar a Javier, sin ofrecer alternativas que tengan en cuenta la singularidad de este caso». Dos mil euros era la broma y, además, llevarse a Pepa a un nuevo ‘hogar’.
Javier ha recurrido la multa, en ello sigue, y en este camino aparece la Asociación Empatía que quiere luchar por no destrozar esta convivencia «pues Pepa es una cierva mansa, habituada a la presencia humana, que no causa daño ni problemas a nadie» y temen que en su nuevo destino «se lleven a Pepa a una reserva cinegética o a una finca de caza. Por su comportamiento confiado y cercano a las personas, eso supondría poner su vida en evidente peligro».
Y la recogida de firmas ya supera las 30.000 firmas; con ellas, acudieron al Servicio Territorial de Medio Ambiente de León, para que escuchen a la ciudadanía y actúen con justicia y responsabilidad».
En ello están. Empatía ofrece una alternativa (el Santuario Vegan) pero prefieren no romper la pareja.
La aparición en diversos medios ha provocado asimismo que se pusiera en marcha la maquinaria legal y los agentes medioambientales acudieron a La Vecilla preguntando por Pepa que, curiosamente, aquel día no se encontraba localizable. «Tanta presión mediática la ha superado y ha decidido quitarse del foco», bromean en el pueblo... o no.
- ¿Cómo está la situación Javi?
- En compás de espera; tengo que agradecer el trabajo de Empatía y espero que de sus frutos y lleguemos a lograr lo que es nuestro objetivo, que me concedan la figura de «núcleo zoológico»y pueda seguir viviendo tranquilamente en La Vecilla, que es nuestra pretensión; con el compromiso de cuidarla adecuadamente, por supuesto.
