Una plataforma ciudadana integrada por empresarios, trabajadores, usuarios y vecinos vinculados a la Estación de Esquí Valle de Laciana-Leitariegos mantuvo este viernes una reunión con la Diputación Provincial de León para trasladar la preocupación existente en la comarca ante la situación actual de la estación. El colectivo reclama planificación, transparencia y una inversión real que garantice la viabilidad del complejo invernal como motor económico del Valle de Laciana.
La iniciativa, que en apenas 72 horas ha logrado reunir el apoyo de más de 550 personas, se define como independiente y apolítica. Según señalan sus representantes, el objetivo no es la confrontación política, sino la defensa técnica y económica de una infraestructura clave para el desarrollo del territorio.
Durante el encuentro con la institución provincial se abordaron tres grandes bloques de actuación. En primer lugar, se exigieron medidas urgentes para la presente temporada, como la apertura puntual y el correcto acondicionamiento de las pistas, una mejor organización del parking y accesos, la coordinación entre administraciones para la limpieza y apertura del puerto, así como actuaciones inmediatas de mantenimiento que no requieren grandes inversiones.
En segundo término, la plataforma planteó mejoras de cara a la próxima temporada, entre ellas la publicación de un calendario de licitaciones, la mejora del sistema de nieve artificial, la incorporación de infraestructuras básicas para la iniciación, la ordenación del estacionamiento -incluyendo la adaptación a nuevos perfiles turísticos como el de las autocaravanas- y la dinamización del albergue y de los servicios complementarios.
Por último, se puso sobre la mesa la necesidad de medidas estructurales, como una mayor transparencia sobre las inversiones y la ejecución de ayudas públicas, incluidas las europeas, la presentación de un plan estratégico a medio plazo y la creación de una mesa de trabajo permanente con el tejido empresarial y social de la comarca.
«La estación es un pilar fundamental para la economía de Laciana y de los municipios del entorno. Lo que pedimos es planificación, gestión eficiente y un compromiso real con el territorio», destacaron desde la plataforma.
La reunión
Desde la plataforma se valora de forma positiva la reunión, a la que también asistió el Ayuntamiento de Villablino. Según explicaron a La Nueva Crónica, en ella, los responsables de la Diputación se comprometieron a continuar con las obras y reconocieron la existencia de algunas deficiencias.
El telesilla, por ejemplo, deberá volver a salir a licitación y se prevé que sea una realidad en un plazo de dos o tres años. En cuanto a la máquina pisapistas, aunque actualmente se dispone de una provisional, está previsto contar con dos unidades -una específica para la estación- de cara a la próxima temporada. Asimismo, el sistema de innivación previsto podría estar operativo al cien por cien.
Desde la plataforma también se trasladaron otras reivindicaciones que no conllevan desembolso económico, como el respeto a los horarios de apertura o la limpieza del aparcamiento, medidas que contribuyen directamente a la economía local, especialmente al sector hostelero. Lo que piden es que «se mime la nieve».
En resumen, las sensaciones son buenas, aunque desde la plataforma esperan ahora que estas promesas se traduzcan en hechos. Se ha acordado celebrar una nueva reunión al término de la temporada, que podría tener lugar en la propia estación para comprobar in situ los avances y las necesidades existentes.
Concentración ciudadana
En paralelo a la reunión institucional, el colectivo mantiene la convocatoria ciudadana prevista para este sábado 21 de febrero, a las 12:30 horas, frente a las taquillas de la estación, bajo el lema ‘Unidos por el Valle, unidos por Leitariegos’, como muestra de apoyo al futuro de la estación y del Valle de Laciana. En el cartel de la convocatoria se anima a asistir «Ven, apoya y haz ruido, seas del sector que seas. Tengas negocio o no. Por el futuro de la estación y del Valle-», al tiempo que se anima a llevar algo para hacer ruido como cacerolas, silbatos, o bastones.
