En la actualidad, Brico Depôt tiene 28 tiendas en España en las que trabajan más de 1.500 personas, una de las cuales se encuentra en León, en el alto del Portillo. Por el momento, no se han desvelado los plazos de salida del país ni el método por el cual dejarán los establecimientos.
Según publica Expansión, la facturación del negocio en España y Portugal (donde Brico Depôt tiene tres tiendas) en el tercer trimestre de este año se situó en 97 millones de euros. Al presentar los resultados del grupo en el tercer trimestre del año, Kingfisher indicó que las ventas conjuntas cayeron un 1,3 por ciento en los tres meses hasta el 31 de octubre. No obstante, a pesar de la decisión de la compañía, las ventas bajaron en ese período un 0,7 por ciento en el Reino Unido e Irlanda, un 3,4 por ciento en Francia, y subieron un 2 por ciento en la península ibérica y un 2,7 por ciento en Rusia.
Esperando a un inversor
No obstante, la esperanza sigue viva para los trabajadores de la cadena en el alto del Portillo. El alcalde de Valdefresno, José Pellitero, después de una conversación con los responsables de la planta, ha descartado a este medio el cierre inmediato de la planta. La plantilla se encuentra así a la espera de un posible inversor que mantenga los puestos de trabajo. De esta manera, la tienda de Brico Depôt en el alto del Portillo está a la venta y podría seguir abierta o ser reestructurada con la llegada de un nuevo capital inversor.
Las instalaciones de Brico Depôt a la salida de León dan trabajo a más de medio centenar de personas a las que ahora se les plantea un futuro incierto ante esta compleja situación. Brico Depôt aterrizó en León en el año 2007.