Cada diciembre sigo una costumbre que me acompaña desde hace años: visitar algunos de los belenes artesanales de la provincia. Hay algo profundamente leonés en esa costumbre de admirar lo hecho a mano, lo que requiere tiempo, mirada y cuidado. De todos ellos, hay uno que siempre me detiene un poco más: el belén de Villoria de Órbigo. Cada vez que lo visito siento la misma mezcla de sorpresa y ternura, como si recordara que la belleza, cuando nace de manos que se juntan, siempre trasciende.
Nunca pensé que algo así pudiera darse en el Curueño. Y, sin embargo, aquí estamos.
Después de meses de trabajo silencioso, de mesas llenas de lanas y agujas, de cafés compartidos en tardes frías, el municipio de La Vecilla de Curueño inaugurará este sábado 6 de diciembre, a las 18:00 h, su Árbol de Navidad y su Belén de ganchillo. Una obra colectiva creada por el Club de Tejedoras, un grupo que nació casi a la par que el Club de Lectura Ávidas del Curueño, como dos maneras complementarias de encontrarnos: unas veces entre libros, otras entre ovillos.
Yo formo parte del club desde el principio, aunque no siempre pueda acercarme cada viernes. Pero cuando puedo, me siento allí, en ese círculo cálido de voces y agujas, y me gusta pensar que un puntito de mi aportación mínima está escondido entre los trabajazos de mis compañeras, que son quienes han sostenido de verdad la dimensión de este proyecto.
Este año, además, todos los pueblos del municipio lucirán un “Feliz Navidad” tejido a mano, llenando de color y tradición cada rincón del valle. Es un gesto pequeño, pero profundamente significativo: cuando las manos se unen, el pueblo brilla.
La inauguración tendrá lugar en el Torreón Medieval, sede del Ayuntamiento, un espacio que guarda siglos de memoria y que ahora acogerá este gesto comunitario tan contemporáneo y tan antiguo a la vez.
La invitación está abierta a todas las personas que quieran acercarse, sean o no del Curueño, porque estas celebraciones siempre ganan cuando se comparten.
Quienes deseen visitarlo podrán hacerlo en los siguientes horarios:
- Días laborables: de 10:00 a 14:00 h
- Sábados y domingos (del Puente de la Inmaculada a Reyes): de 11:30 a 14:00 h
A veces olvidamos que la cultura también se escribe con hilo. Que no vive únicamente en los libros, los museos o los teatros, sino en cada gesto que sostiene un pueblo: en quien teje un pesebre, en quien cose una estrella, en quien dedica horas para que otras personas puedan disfrutar.
Por eso, este belén me emociona tanto como los grandes belenes de la provincia.
Porque demuestra que el Curueño también sabe crear sus propios milagros cotidianos, silenciosos y preciosos, de esos que solo se levantan así: puntada a puntada, mano a mano, pueblo a pueblo.