La campaña ‘En guardia contra el frío’, desarrollada desde noviembre por Cruz Roja frente al frío llegó en los tres últimos meses a más de 800 personas en la provincia de León, donde la entidad, ante las bajas temperaturas propias del invierno, intensifica su respuesta para proteger la salud y el bienestar de las personas y colectivos más vulnerables, especialmente aquellas personas en situación de sinhogarismo, personas mayores, familias vulnerables y hogares afectados por la pobreza energética. Esta intervención ofrece con una perspectiva integral que combina actuaciones en los ámbitos de la salud y la intervención social.
En el marco de esta respuesta, las Unidades de Emergencia Social de Cruz Roja mantienen su actividad de forma constante a lo largo de todo el año, aunque durante los meses de invierno se refuerzan tanto los recursos materiales como la atención prestada por el voluntariado. Esta labor, sumada a la atención en el centro de higiene y en las sedes de la institución, llegó a más de 80 personas en los dos últimos meses.
Durante las intervenciones de las UES se ofrecen bebidas calientes, alimentos de primera necesidad, mantas, sacos de dormir, ropa de abrigo, kits de higiene personal e información sobre los recursos disponibles en la ciudad, como los albergues temporales, con el objetivo de reducir los riesgos que conlleva dormir en la calle durante el invierno.
Además, estas salidas permiten detectar otras necesidades o posibles problemas de salud que pueden agravarse con el frío, como enfermedades respiratorias, dermatológicas u otras situaciones de vulnerabilidad, así como ofrecer acompañamiento, escucha y orientación.
Por otra parte, el área de Salud de Cruz Roja desarrolla diversas acciones de información, sensibilización y prevención frente a las olas de frío, así como la promoción de hábitos saludables durante esta época del año. En este sentido, en las distintas asambleas de la provincia se llevan a cabo llamadas y sesiones dirigidas a familias vulnerables y participantes en los proyectos de intervención social, que ya han alcanzado a más de 750 personas.
Estas acciones tienen el doble objetivo de ofrecer consejos prácticos para protegerse del frío y detectar situaciones de especial vulnerabilidad que puedan requerir una intervención posterior, haciendo especial hincapié en aquellas personas que residen en zonas de la España despoblada y aquellas que sufren soledad no deseada.
Proyecto de pobreza energética
Asimismo, Cruz Roja desarrolla durante todo el año el proyecto de pobreza energética, una problemática que se ve especialmente agravada en los meses de invierno. A través de este proyecto, se realiza un acompañamiento energético integral en los hogares, que incluye la detección de situaciones de vulnerabilidad, el análisis de facturas y patrones de consumo, la valoración del estado de la vivienda y los electrodomésticos, así como el apoyo en la tramitación de ayudas como el bono social.
Este trabajo se complementa con acciones de mejora de las condiciones de las viviendas, como rehabilitaciones exprés, la sustitución de electrodomésticos por otros más eficientes y la mejora del aislamiento. Además, se apuesta por la educación y el empoderamiento de las personas mediante talleres grupales y sesiones individuales sobre cultura energética, interpretación de facturas, uso responsable de la energía y prevención de riesgos eléctricos.
