Como les pasa a otros comercios tradicionales leoneses, a la Armería Castro muchos clientes entran y se dejan llevar por los recuerdos. “Aquí compraba mi abuelo, aquí compraba mi padre, aquí me compraron mi primera caña…”. Más de un siglo lleva siendo el absoluto referente para los aficionados a la caza y la pesca de la provincia de León, hasta el punto de que, en un contexto en el que la inmensa mayoría de las pequeñas tiendas de deportes de la ciudad han ido cerrando a lo lago de los últimos años, la Armería Castro ha ido creciendo y actualmente cuenta nada menos que con tres establecimientos en la capital leonesa, dos de ellos situados en La Rúa, donde se puede decir que empezó todo, y otro en la plaza de la Pícara Justina.
Su actual gerente, Carmela Castro, recuerda que fue su abuelo quien fundó la armería en el año 1909. Ramón Castro era ferroviario pero tenía alma de comerciante y tenía pasión por la caza y la pesca. Luego la tienda, a mediados de siglo, pasó a manos de su padre, Santiago Castro, de modo que ya son cuatro generaciones las que han pasado por el establecimiento, hasta Carlos Rivera Castro, que atiende hoy detrás del mostrador al que se han acertado en este tiempo miles de leoneses. La clientela es fiel porque, con la llegada de los grandes centros comerciales, en Armería Castro se han especializado aún más en la caza y la pesca, deportes en los que pueden ofrecer un asesoramiento especializado como pocos, porque además de conocer las nuevas tendencias en lo que tiene que ver con el material, en el que la tecnología aporta constantemente nuevas posibilidades, conocen perfectamente la provincia de León y las singularidades de todos sus cotos.
Son pocos los comercios leoneses que pueden presumir de tener más de un siglo, como es el caso de Armería Castro, pero los que alcanza esa cifra se convierten en parte de la historia de esta provincia, porque a través de las historias personales son también parte de la memoria de infinidad de familias de toda la provincia.