La iniciativa, que comenzó en el año 2010 y se había interrumpido en 2017, cuenta con la colaboración de la Dirección General de Tráfico (DGT), la Fiscalía de Seguridad Vial, el Real Automóvil Club de España (RACE) y la Asociación Española de Centros Médicos-Psicotécnicos (Asecemp), entre otras entidades. El programa formador y educador permitió que, en el periodo comprendido entre 2010 y 2016, más de 1.000 condenados superaran la prueba teórica y 500 obtuvieran finalmente el permiso.
Las clases teóricas de los permisos tendrán lugar en el centro penitenciario y la formación práctica correrá por cuenta del recluso, así como la tasa de examen. La recuperación del carné (perdido por agotamiento de los puntos o por decisión judicial) también la abonará el interno. En este caso será el centro autorizado más próximo a la prisión, para lo cual un profesor se desplazará hasta la cárcel. Durante su formación, los reclusos del programa también recibirán la visita de víctimas de accidentes de tráfico, cuyo testimonio tiene un fin de concienciación y formativo.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.