"Los alcaldes y alcaldesas exigimos ser escuchados y tratados con dignidad"

María del Carmen Mallo Alcaldesa de Murias de Paredes

02/08/2026
 Actualizado a 02/08/2026
 Carmen Mallo, alcaldesa de Murias de Paredes. | L.N.C.
Carmen Mallo, alcaldesa de Murias de Paredes. | L.N.C.

Es una de las grandes defensoras del desarrollo rural y desde su municipio, Murias de Paredes, ha puesto en marcha numerosos proyectos novedosos con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas que viven en sus pueblos. Mari Carmen Mallo repasa en esta entrevista algunos de ellos así como la figura del alcalde, los incendios o la situación de su partido, el PSOE.

Murias de Paredes está impulsando varios proyectos europeos innovadores. ¿Cuál considera que puede transformar más la vida de sus vecinos y qué resultados espera que empiecen a notarse en los próximos años?

– Todos los proyectos que estamos desarrollando tienen un objetivo común: mejorar la calidad de vida de las personas que viven en nuestros pueblos. Si tuviera que destacar uno, hablaría de aquellos que combinan innovación tecnológica con atención directa a las personas, porque permiten que nuestros vecinos puedan seguir viviendo en sus casas con mayor seguridad, autonomía y acompañamiento. Los fondos europeos deben servir para demostrar que también desde un pequeño municipio podemos ser un referente en innovación rural. Espero que en los próximos años veamos pueblos más conectados digitalmente, con mejores servicios, más oportunidades para emprender y, sobre todo, con vecinos que sientan que vivir en el medio rural no supone renunciar a ninguna oportunidad.

Uno de esos proyectos busca combatir la soledad no deseada en los pequeños pueblos. ¿Cómo se lucha contra un problema tan silencioso y qué puede hacer un ayuntamiento cuando apenas quedan unos pocos vecinos en cada localidad?

– La soledad no deseada no siempre se ve, pero se siente profundamente. En municipios como el nuestro es uno de los grandes desafíos sociales. Un ayuntamiento no puede resolverlo todo, pero sí puede crear espacios de encuentro, fomentar actividades intergeneracionales, acercar la tecnología a las personas mayores y coordinarse con asociaciones, voluntariado y servicios sociales. Lógicamente, para alcanzar estos objetivos necesitamos la implicación de todas las administraciones que tienen competencias sobre nuestro territorio: la Provincial, la Regional y la del Estado. Es imprescindible que exista una coordinación real que permita desarrollar proyectos de esta envergadura. No vamos a ningún sitio si cada uno quiere vender su cesto con las legumbres que le interesan; la coherencia política consiste en impulsar proyectos importantes partiendo de la base de que todas las administraciones se han coordinado previamente. Ya no podemos perder más tiempo en acciones ilusorias, yendo a pregonar a cada administración lo que necesitamos. Hace falta ya una rueda suficientemente sólida que nos permita acceder a proyectos y convocatorias donde todas las administraciones actúen de forma conjunta. En definitiva, lo importante es que nadie sienta que está olvidado. Muchas veces una visita, una llamada o una actividad compartida tienen un valor enorme. Nuestro compromiso es seguir construyendo una comunidad donde las personas sigan siendo lo primero y poder transmitir el ejemplo.En definitiva, lo importante es que nadie sienta que está olvidado. Muchas veces una visita, una llamada o una actividad compartida tienen un valor enorme. Nuestro compromiso es seguir construyendo una comunidad donde las personas sigan siendo lo primero y poder transmitir el ejemplo.

El verano pasado Omaña sufrió con especial dureza los incendios forestales. ¿Qué lecciones dejó aquella experiencia y qué cambios cree que son imprescindibles para evitar que una tragedia similar vuelva a repetirse?

– Fue una experiencia muy dolorosa para todos. No hablamos únicamente de hectáreas quemadas; hablamos de paisaje, patrimonio natural, explotaciones ganaderas, del enorme impacto emocional que sufrieron nuestros vecinos y vecinas y la presión a la que estuvimos sometidos los alcaldes y alcaldesas de los municipios afectados. bLa principal lección es que la prevención debe ocupar el mismo lugar que la extinción, y eso exige avanzar hacia un nuevo modelo de gestión forestal basado en la prevención y en la gestión activa del territorio durante todo el año. Desde la Comisión Ejecutiva de la Asociación Española de Municipios de Montaña (esMontañas) defendemos que el cambio climático multiplica el riesgo, pero la verdadera raíz del problema está en el abandono del medio rural. Es imprescindible invertir en la limpieza del monte y la recuperación de usos tradicionales, pero aplicando medidas estructurales que ya reclamamos formalmente: la creación de anillos de protección alrededor de los núcleos habitados, la implantación de paisajes mosaico y el impulso definitivo a la ganadería extensiva. No podemos basar la política forestal en parches estivales; necesitamos que se empodere y se escuche a quienes residen en estos territorios, porque los pueblos de montaña debemos ser la primera línea de la prevención.

"Es imprescindible invertir en la limpieza del monte y recuperar sus usos para evitar incendios"

¿Está suficientemente preparada la montaña leonesa para convivir con un riesgo de incendios que cada verano parece mayor o siguen faltando medios, prevención y coordinación entre administraciones?

– Se han dado pasos importantes, pero todavía queda mucho camino por recorrer. El cambio climático está aumentando el riesgo y exige una respuesta diferente a la de hace veinte años.
Necesitamos más prevención, mejores infraestructuras y equipos humanos estables durante todo el año, no únicamente en los meses de verano. Pero, sobre todo, necesitamos que esta preparación esté respaldada por ley y presupuesto. Por eso, basándonos en los planteamientos de esMontañas, reclamamos el desarrollo efectivo del artículo 130.2 de la Constitución Española. Este artículo exige un tratamiento específico para las zonas de montaña a través de políticas públicas que compensen nuestras desigualdades estructurales y reconozcan, de una vez por todas, los servicios ecosistémicos que nuestros montes prestan a todo el país. Hay que integrar la extracción sostenible de biomasa forestal en una política estable de prevención de incendios, generación de energía renovable, mejora de las masas forestales y desarrollo rural. La montaña leonesa y sus pueblos no pueden seguir siendo los territorios que simplemente soportan las peores consecuencias de las catástrofes. Necesitamos dotar a los ayuntamientos de una financiación suficiente y garantizar una gobernanza forestal participativa. La coordinación institucional ha mejorado, pero ante una emergencia el tiempo es decisivo; esa coordinación solo será sólida si se traduce en recursos reales y permanentes sobre el terreno.

La ganadería extensiva es uno de los pilares económicos y sociales de la montaña. Entre la burocracia, el lobo y la falta de relevo generacional, ¿qué medidas considera urgentes para garantizar su futuro?

– La ganadería extensiva es mucho más que una actividad económica; mantiene nuestros paisajes, fija población y conserva una forma de vida que forma parte de nuestra identidad. Es urgente simplificar la burocracia, garantizar una convivencia equilibrada con la fauna salvaje mediante una gestión eficaz del lobo, asegurar indemnizaciones rápidas cuando se producen daños y facilitar la incorporación de jóvenes ganaderos con ayudas reales, acceso a la vivienda y servicios públicos de calidad. En todos los foros en los que participo desde hace 19 años insisto en la implementación de cinco medidas urgentes para que todos esos objetivos puedan llegar a conseguirse de forma eficaz: La necesidad más urgente y prioritaria es la extensión, ampliación y mejora de las telecomunicaciones.; la mejora de los servicios públicos: mantenimiento y recuperación de los servicios más cercanos al habitante del medio rural; la política local debe estar mejor financiada, ser más cercana a las personas y más participativa; hay que reactivar el papel, y el protagonismo, de las comunidades rurales en el desarrollo local de sus territorios; las mujeres deben recibir un apoyo expreso que les facilite la decisión de quedarse en el medio rural o de irse a vivir a él, empoderar a las mujeres es repoblar. Si desaparece la ganadería extensiva, perderemos mucho más que una actividad económica; perderemos una parte esencial de nuestro territorio.

Además de alcaldesa, ocupa responsabilidades en la Federación Española de Municipios y Provincias. Desde esa perspectiva, ¿qué es lo que más necesitan los pequeños ayuntamientos para aprovechar realmente los fondos europeos y no quedarse atrás por falta de recursos técnicos o administrativos?

– El principal problema no suele ser la falta de ideas, sino la falta de capacidad administrativa para convertir esas ideas en proyectos viables. Los pequeños ayuntamientos necesitamos más asistencia técnica, menos complejidad burocrática y convocatorias adaptadas a nuestra realidad. Muchas veces competimos con administraciones mucho mayores que disponen de equipos especializados, mientras que un municipio pequeño trabaja con recursos muy limitados. La igualdad de oportunidades también debe aplicarse al acceso a los fondos europeos, pero con garantías de acompañamiento y no de absoluta soledad. El trabajo para optar a estos fondos es titánico y la asistencia y ayuda mínimas.

El reto demográfico sigue siendo la gran asignatura pendiente del medio rural. Después de tantos planes y estrategias, ¿qué cree que se está haciendo mal y qué decisiones habría que tomar para que vivir en un pueblo vuelva a ser una opción atractiva para los jóvenes?

– Creo que durante muchos años se ha hablado mucho del medio rural, pero no siempre se ha escuchado suficientemente a quienes vivimos en él. Los jóvenes no necesitan discursos; necesitan empleo, vivienda, conectividad digital, servicios sanitarios, educación y oportunidades para desarrollar un proyecto de vida. Cuando un pueblo ofrece calidad de vida y oportunidades, la gente se queda o incluso vuelve. La despoblación no es inevitable si existe una estrategia sostenida, recursos suficientes y un verdadero compromiso político.

El PSOE atraviesa un momento complejo tanto a nivel nacional como en muchos territorios. Como alcaldesa y dirigente municipalista, ¿cómo vive esa situación y qué mensaje cree que debería trasladar su partido a quienes viven en el medio rural y sienten que sus problemas siguen sin estar en el centro del debate político?

– Como alcaldesa, mi prioridad son los vecinos del ayuntamiento de Murias de Paredes que habitan las 15 pedanías que lo forman, con independencia de cualquier otra consideración. Mi responsabilidad es trabajar para mejorar su calidad de vida y defender los intereses de nuestro municipio. Creo que cualquier partido que aspire a representar al medio rural debe escuchar más, dialogar más y responder con hechos. Los ciudadanos valoran la cercanía, la gestión y el compromiso diario mucho más que la confrontación política. El medio rural necesita estabilidad, inversiones y políticas que permanezcan en el tiempo. Nuestro deber es demostrar que los pueblos forman parte del futuro de este país y que merecen las mismas oportunidades que cualquier otro territorio. Yo soy una persona crítica con las acciones que desarrolla mi propio partido y los demás, pero tengo la coherencia y la capacidad para entender que los acuerdos son la única base para solucionar los problemas. Es fundamental para la salud mental de los ciudadanos que nuestros jóvenes vean que la política no consiste en faltarse, insultarse o destruir lo que hace el otro. Deberíamos valorar esto seriamente: los Parlamentos están para legislar, no para crear un espacio de intolerancia que lo único que consigue es que la ciudadanía se despegue de la vía política. Y que nunca se nos olvide algo que yo repito continuamente a los jóvenes: quienes gobiernan son los que van a tomar las decisiones.

"Los ayuntamientos pequeños necesitamos más asistencia y menos complejidad burocrática"

Por lo tanto, la incapacidad que mostramos para vincular a la juventud y hacerles entender la importancia de lo logrado en este país con la democracia y la Transición —que no son procesos banales ni baldíos— es un problema grave. Tenemos que crear el modelo idóneo para que ellos aprendan a reflexionar y a entenderlo. Por otra parte, y para que se vea que no me escondo, no me parece ni medio normal que alcaldes como el de León, entre otros, hayan tenido que sufrir acosos por parte del partido. No entiendo cómo, teniendo a un alcalde luchando así por una ciudad como León, nuestra propia formación se dedique a intentar destruirlo. Me parece que tenemos que revisar profundamente nuestras actitudes ante situaciones de estas características y no confundir nunca nuestras diferencias personales con el trabajo de nuestros representantes. El Alcalde de León debe de sentir el apoyo y el respeto de todas sus compañeras y compañeros, máxime cuando no han desempeñado nunca esas funciones, de lo contrario no hablarían nunca con tanta ligereza. Nuestra responsabilidad es crear espacios de encuentro; el líder que no lo entienda así, no sabe lo que hace ni comprende la política. Exijo que se lo piensen muy bien y que respeten a los alcaldes y alcaldesas que desarrollan un trabajo en solitario, carentes la mayoría de las veces del apoyo necesario, teniendo que dar la cara cada día ante los vecinos y vecinas. Me parece que está muy claro: empiezo hablando de mi casa para después permitirme hablar de la casa del vecino. Primero habla de lo tuyo y luego de los demás. Al Partido Popular le tengo que pedir que modifique sus actitudes actuales y que sea capaz de llegar a acuerdos de Estado, que es lo que realmente hace falta para los pequeños municipios y para el municipalismo en general. Este año, al menos, no estamos sufriendo el acoso, el derribo y la destrucción que se vivía el año pasado al intentar hacer una coordinación nacional, puesto que ya ha habido muchos presidentes de comunidades muy avispados que lo han trasladado al Estado. En este escenario, me queda una tranquilidad enorme al saber que nuestra directora general de Protección Civil, Virginia Barcones, está ahí. Es una mujer que ha desarrollado en todos sus puestos un trabajo sumamente delicado y pegado a la realidad, porque la conoce a pie de calle. Cada vez que la veo rodeada de equipos de trabajo me transmite una tranquilidad tremenda, porque sé que estamos en muy buenas manos La motivación en todos los actos de la vida es la que define los posteriores resultados en la toma de decisiones.

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