La actuación, recordó el consejero, sirve para mejorar sensiblemente el estado de un templo que tiene “valor cultural, histórico y sentimental”. Con la obra acometida se facilita la visita al campanario, que cuenta con unas “estupendas vistas” de la ribera del Órbigo. La escalera antigua se sustituyó por na nueva, además de intervenir en los paramentos y renovar la instalación eléctrica. La rehabilitación implica una recuperación funcional del acceso al campanario y consolida la construcción.Numerosos vecinos se dieron cita en el entorno de la iglesia para asistir a la bendición de la obra por parte del párroco y al descubrimiento de una placa conmemorativa. Después de visitar el campanario, el consejero accedió al interior del templo y, una vez en el coro, sorprendió a los presentes exhibiendo sus dotes musicales con el órgano de la iglesia, que tocó durante unos minutos antes de recibir el aplauso del improvisado público.
2017 “sin grandes alegrías”
Preguntado sobre las previsiones de su consejería para el próximo año, Juan Carlos Suárez-Quiñonez comentó que todo lo que se vaya a hacer depende del presupuesto del que se disponga. “No será un año en el que esperemos grandes alegrías pero nos conformamos con que nuestras áreas tengan una dotación similar al presupuesto pasado y tenemos programadas muchas actuaciones, fundamentalmente en el medio rural”.