Encuentra un lema para una camiseta y habrás solucionado el futuro. Mira Catalina grande, piñón pequeño, que después del acierto del nombre del grupo, que ya te obligaba a escuchar qué tienen que decir unos tipos que se bautizan así, también dieron en la diana con aquel lema de ‘Lo mejor de Madrid es cuando vuelvo para León’. No solo vendieron más camisetas que discos sino que en muchos conciertos de otros grupos aparecían sus camisetas.
(Si no creéis en el azar, que en las telenovelas mejicanas llaman chamba, estoy escribiendo en un bar, el Robles, y se me acaba de sentar delante uno con la camiseta de Catalina...) .
Y ya no te cuento con otro maestro de este marketing a contracorriente, Santiago Segura, y su ‘Torrente presidente’, del que él mismo dice: "Vuelve la vergüenza del cine español" y "Aquí no hay nada de Inteligencia Artificial... y de la otra menos".
De ahí que todos los gabinetes de publicidad busquen la frase, el lema, cambien el título de las películas a veces hasta el ridículo –Curdled (algo así como Cuajada) pasó a ser ‘Tu asesina que nosotras limpiamos la sangre’–y nunca se sabe dónde está la gallina de los huevos de oro. Incluso se busca ‘el nido’ en Corea, de donde viene la serie de la camiseta que en realidad se titulaba ‘Psicópata pero está bien’. Igual tenía más gancho.