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¿Y ahora, qué?

¿Y ahora, qué?

OPINIóN IR

12/05/2020 A A
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¿Y ahora, qué?
Después de dos meses ante una de las crisis más relevantes del último siglo empezamos a conocer su impacto económico tanto a nivel macro como a nivel sectorial y de empresas. Pero, qué lectura se puede hacer de las subidas que hemos tenido recientemente, desde mínimos del 23 de marzo, superiores al 20% de media: que el PIB mundial acabará al -3% en 2020 (en 2019 fue del 2.9%) si el confinamiento se reabre en estas próximas semanas y no hay una recaída mayor que obligue a cerrar la economía mundial de nuevo.

Es como si el mercado se centrase en el 2021 y no en el 2020. Como si ya hubiera puesto en precio esta recesión y esperase una recuperación lenta pero continua a partir de junio sin segundas derivadas ni recaídas importantes, algo que coincide con las previsiones del FMI del PIB mundial en 2021 del 5.8%.

En este supuesto, parece razonable creer que en las bolsas hay recorrido, sobre todo si tenemos en cuenta que, en este año, y a pesar de las recientes subidas, las caídas en el IBEX son del 30%, del Euro Stoxx del 25% y del S&P 500 del 15%.

Pero, obviamente, también existe la posibilidad de una segunda oleada de contagios y nuevos cierres de la economía que provocaría una recesión más larga, lo que conllevaría presumiblemente nuevos mínimos en las bolsas.

En cualquier caso, aconsejo que el inversor siempre mire al largo plazo –«slow finance»– y que, en la parte de su cartera que destine a la renta variable, se centre en sectores y empresas que se adaptan bien a esta «nueva realidad» y que posiblemente lo sigan haciendo en el futuro.

En este sentido, si comprobamos las actuales revisiones a la baja de beneficios, vemos que en Viajes o en Ocio han sido del -90%, en Oil y Gas del -67% y en Financieras del -45%. Sin embargo, en otros sectores, aunque también con revisiones a la baja, éstas han sido mucho menores y siguen esperando a que sus beneficios crezcan incluso este año: Telecomunicaciones, Salud y Tecnología. Si en marzo se vendía todo, en abril se fue más selectivo y hubo más subidas en estos sectores.

Quedan incógnitas por despejar, como los efectos de los estímulos monetarios y fiscales tanto en la economía real como en los mercados financieros. En todo caso, y como siempre, tranquilidad y sentido común. Invertir según nuestro perfil de riesgo, en empresas de calidad que contribuyan significativamente al desarrollo de la sociedad y por valoración fundamental.
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