Un camino que comienza

Andrea Villafañe no tiene claro a su corta edad si dedicará su vida al arte, aunque ha encontrado en él la manera de expresar sus emociones

Mercedes G. Rojo
07/08/2018
 Actualizado a 12/09/2019
Una de las obras de la joven artista leonesa. |L.N.C.
Una de las obras de la joven artista leonesa. |L.N.C.
"Considero que el género es una mentira, así que si alguien te inspira es por su obra, no por un género que ha sido establecido por la sociedad". Andrea Villafañe, estudiante e ilustradora.
 
Hoy vamos a comenzar un nuevo sendero de estos caminos emprendidos entre el arte de las mujeres leonesas, pero una de esas sendas apenas insinuadas por los espacios que recorremos y que no sabemos si ha de llevarnos o no a destino alguno. Y es que se trata del sendero comenzado por una jovencísima Andrea Villafañe (León, 2001) quien, a pesar de haber comenzado a mostrarnos su impronta artística, sus inquietudes, en los distintos momentos expositivos en los que va participando –las más de las veces junto a creadoras de una trayectoria ya reconocida– no tiene aún nada claro que su futuro profesional vaya a estar ligado al mundo del arte. De momento, centrada en sus estudios ve esta faceta suya más como un hobby, "como una manera de expresar mis emociones" (que no deja impasible al espectador) que como el germen de un futuro profesional, pues es consciente de lo complicado del mundo del arte.  Hija de una reconocida pintora y rodeada por tanto de un clima muy artístico que la acompaña desde sus primeros momentos de vida, vive esta circunstancia como normal y reconoce que estar siempre rodeada de artistas amigos de la familia le sirve para entrar en contacto con diferentes técnicas y, sobre todo, con distintas forma de pensar.
 
Nos cuenta que sus primeros escarceos con el arte le llegaron por imitación, tratando de remedar algunas de las ilustraciones que su madre hacía pero a través de sus propios motivos, muchos de ellos basados en sus personajes favoritos de Tim Burton. Y de momento es en esta forma de expresión, la ilustración, en la que se siente más a gusto, con la que más experimenta ahora mismo y de la que dice le permite «desconectar y relajarme». A través de ella ha ido reflejando influencias artísticas que le han llegado a través de los medios más afines hoy en día a los jóvenes,  la de artistas cuya obra ha conocido a través de Instagram, por ejemplo, aunque no solo porque reconoce también la influencia de algunas ‘drag queens’ que le sirven como musas para la creación de sus personajes, algunos youtubers e incluso personajes de la música que la inspiran con sus canciones mientras dibuja. Entre las técnicas utilizadas para expresar su arte no están de momento las acuarelas, ni los acrílicos, el pastel o las ceras que no han sido capaces de atraparla en su experimentación con ellas; ni de atraparla ni de aportarle resultados positivos a su trabajo, así que sigue centrada en la utilización de lápices, rotuladores, pinturas de madera y bolígrafos que son los que más se adaptan a los resultados que busca en sus obras. Muy exigente consigo misma siente como la mayor de las dificultades en este camino artístico emprendido  no ser capaz de «controlar la frustración que siento al acabar un dibujo, cuando hago una ilustración; nunca me parece lo suficientemente buena, nunca acaba de convencerme y nada de lo que hago me deja realmente satisfecha», un sentimiento que, sin embargo y sin duda, le ayudará a ir experimentando y creciendo en este mundo, buscando superarse a sí misma hasta encontrar su verdadero camino creativo.
 
Andrea, la más joven de las participantes en la muestra expositiva Concha Espina, inspiración de artistas, que en este momento itinera por la provincia,  nos dice ser una más de la muchísima gente joven interesada por el arte en nuestra ciudad, jóvenes artistas por los que, dice, la sociedad no se interesa. Lo mismo que no se ha venido interesando por las mujeres. Y aunque su perspectiva es la de que últimamente éstas están ganando en integración en el mundo del arte, en gran medida gracias también a las redes sociales, a blogs de arte llevado por numerosas mujeres que los utilizan "para reivindicar la situación actual de las mismas en la sociedad e intentar cambiarla", considera imprescindible no cejar en este empeño:  Mostrar sus ilustraciones, sus fotografías, sus obras en general, hablar de ellas y de sus inquietudes  es un paso en ese camino de normalización del arte, un camino en el que lo verdaderamente importante debería ser la obra, lo que se esconde detrás de ella, lo que te inspira, no el género o las circunstancias que rodean a  quien crea y que, las más de las veces, vienen establecidas por la propia sociedad.
 
Esta es Andrea Villafañe, una joven promesa artística, que más allá de que elija este camino como profesión o que lo siga transitando paralelamente, seguro que tendrá mucho que aportarnos en el futuro.
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