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Tras las huellas de la leonesa Nieves González Barrio en Tetuán

Tras las huellas de la leonesa Nieves González Barrio en Tetuán

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Hotel Suizo y Puerta de la Luneta de la fascinante y cinematográfica Tetuán y la doctora Nieves González Barrio. Ampliar imagen Hotel Suizo y Puerta de la Luneta de la fascinante y cinematográfica Tetuán y la doctora Nieves González Barrio.
Rocío Rodríguez Herreras | 08/03/2021 A A
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Tras las huellas de la leonesa Nieves González Barrio en Tetuán
Día de la Mujer Fue una de las primeras médicas de España y la primera en ejercer en el protectorado de España en Marruecos, donde dejó una indeleble y poco conocida huella que recupera la divulgadora científica Rocío R. Herreras, para homenajearla en el Día Internacional de la Mujer
En el Día Internacional de la Mujer queremos rendir homenaje a una de las primeras doctoras en Medicina y Cirugía de España: Nieves González Barrio. Criada en la localidad leonesa de Vegacervera, su pasión por el estudio y la ciencia médica la llevó a viajar por distintas ciudades españolas y a recorrer hospitales y laboratorios de todo el mundo. Tetuán, París, Rochester o Nueva York fueron destinos de Ciencia en los que Nieves González Barrio cumplió su sueño investigador.

Ponemos rumbo a Tetuán, fascinante ciudad que será nuestra primera parada de la ruta ‘Los Viajes científicos de Nieves’. Hace algo más de cien años, la doctora Nieves González Barrio viaja a la capital del Protectorado español en Marruecos cuya Medina, única por la influencia andalusí de su arquitectura, ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. En esta hermosa ciudad, a la que llega su fundador en el siglo XV desde Granada huyendo de la Inquisición, la insigne científica leonesa recibe una calurosa bienvenida cuando se traslada desde Madrid para ejercer como médica durante varios meses. Y así lo recoge la prensa de la época: «Procedente de España ha llegado a esta plaza, la ilustrada Doctora en Medicina y Cirujía, que en el concurso celebrado por esta Junta de Servicios Municipales, para cubrir la plaza de Tebiba (Médica), agregada al Dispensario Indígena de esta ciudad, fue elegida por mayoría de votos, de los que se presentaron a dicho concurso.

Dicha Doctora prestará sus servicios a las moras que necesiten asistencia facultativa, siendo la primera médica que se ha nombrado en nuestro Protectorado

Dada su competencia y vastos conocimientos al par que el talento y relevantes prendas de carácter que la adornan, es de esperar que su gestión ha de ser altamente beneficiosa para nuestros intereses en el Protectorado.

Reciba nuestra más sincera felicitación de bienvenida, al par que le deseamos toda clase de aciertos y prosperidades en el desempeño de su cargo».
(Diario independiente España y Marruecos. 1 de julio de 1917).

Asimismo, poco tiempo después de su llegada a Tetuán, la doctora González Barrio es homenajeada en el hotel Suizo, situado junto a una de las puertas de entrada a la Medina, la puerta de la Luneta, por la que se accedía a la antigua estación de ferrocarril , inaugurada en el año 1918 y que desde 2013 alberga el Museo de Arte Contemporáneo de la ciudad. También la prensa se hace eco de tan importante evento:

«Como habíamos anunciado, a la una de la tarde se ha celebrado el banquete en que los médicos y farmaceúticos de esta ciudad obsequian a su compañera la doctora, señorita María de las Nieves González Barrio, tebiba de la Beneficencia Municipal.

Este tuvo lugar en el magnífico y amplio comedor del Hotel Suizo, sirviéndose a los comensales un delicado menú.

Asistieron al homenaje casi todos los médicos civiles y militares y farmacéuticos de esta ciudad.

Ocupaba la presidencia la homenajeada doctora González Barrio, sentándose a su derecha al señor Triviño, teniente coronel jefe de Sanidad Militar, y a la izquierda, el señor Iborra, comandante jefe de la farmacia militar.

Al felicitar muy cordialmente a la señorita González Barrio por el homenaje a que se ha hecho acreedora por parte de sus compañeros, la hacemos extensiva a los señores médicos farmacéuticos de Tetuán que tan alto tratan de poner el pabellón.

España y Marruecos tiene el inmenso placer de ofrecerles sus columnas dispuestos a cooperar y albergar a toda iniciativa que redunde en beneficio de la Cultura y la Ciencia»
( Diario independiente España y Marruecos. 28 de julio de 1917)

Nieves González Barrio fue la primera y una de las pocas médicas españolas que trabajaron en el Protectorado de España en Marruecos. ¿Por qué decidió ejercer su profesión médica en Tetuán? La respuesta probablemente la encontremos en el tema de su tesis doctoral y en el prestigioso parasitólogo que la dirigió. La tesis de González Barrio versaba sobre una enfermedad tropical y llevaba por título ‘Algunas observaciones de anatomía patológica del kala- azar infantil’ (1915). Fue realizada en el Laboratorio de Parasitología y Patología Tropical de la Universidad Central, en el Instituto de Higiene Alfonso XIII y en el laboratorio privado de su director, el Dr Gustavo Pitalluga. Así pues, puede que animada por el mismo Pitalluga, una autoridad mundial en la lucha contra el paludismo, o por el interés que ella tenía en investigaciones sobre enfermedades tropicales, la doctora González viajó a Marruecos para ejercer como tebiba (doctora) de la Beneficencia Municipal de Tetuán.

La Dra González Barrio había sido contratada «principalmente para la asistencia de las moras» y fue nombrada médico del harén del Jalifa. Sin embargo, González Barrio asistió a niños y a mujeres marroquíes y españolas, observando que los barrios musulmán, judío y español, tenían «en común la angostura de sus calles y suciedad de sus calles y la falta de luz y ventilación de sus casas». Rápidamente se dio cuenta de que la patología materno-infantil de la ciudad no tenía «ningún carácter especial y no detectó ningún caso de kala-azar ( eishmaniasis visceral); sin embargó, enfermedades nada exóticas como la sarna, la disentería, la sífilis o la tuberculosis eran habituales entre la población. Este hecho la llevó a afirmar que «exceptuada la disentería amibiana y el paludismo maligno por parásitos del género Laverania» no existen enfermedades tropicales en la zona. Por tanto, consideró que para mejorar la salud de las personas, debería darse mayor importancia a la higiene. Hay que señalar que años más tarde, en 1929, recibiría el premio Roel de la Sociedad Española de Higiene por su trabajo ‘Organización del Cuerpo de Visitadoras’.

La estancia de Nieves González en Tetuán dejó tal huella en ella que años más tarde animó a su compañera María del Monte, la primera mujer cirujana de España, para que ejerciera su profesión en esa misma ciudad. Probablemente Nieves la convenció durante un banquete que tuvo lugar en el año 1928, en el Lyceum Club Femenino de Madrid, del que la Dra González Barrio era socia fundadora. En el evento se celebraba el éxito de una resección de apéndice y ovario a una mujer embarazada y González Barrio, en ese momento profesora de sección de la Escuela Nacional de Puericultura, informó a la Dra del Monte de las gestiones que estaban en marcha para abrir una escuela parecida en el Protectorado. Los comentarios de la eminente médica leonesa sobre las deficiencias sanitarias de las mujeres musulmanas, desasistidas y sometidas a la autoridad del marido, el padre o el hermano, calaron de tal manera en la cirujana María del Monte, que decidió trasladarse a Tetuán.

Los meses que pasó en Tetuán la médica promotora de las Escuelas de Enfermería, Nieves González Barrio, la llevaron a pensar que los adelantos de la medicina y la higiene debían llegar a las mujeres y los niños de las clases más desfavorecidas. Gracias a mujeres como ella y como su sucesora María del Monte, quienes trabajaban desde la ética y la rigurosidad científica, en un momento de la historia en el que la incorporación de las mujeres a la ciencia y a las profesiones sanitarias en España era muy lento, muchas mujeres marroquíes recuperaron la salud y sus hijos volvieron a sonreír y a disfrutar.

La pionera de la pediatría en España, Nieves González Barrio, vivió una experiencia breve pero intensa en Tetuán, donde aumentó su interés por la investigación de laboratorio sobre enfermedades infantiles. Así pues, desde la cinematográfica ciudad de Tetuán, fascinante escenario de la película ‘El tiempo entre costuras’, Nieves González Barrio continuó viajando por el mundo para conocer laboratorios y centros médicos punteros en lugares como Nueva York, Rochester o París…Otras ciudades y otras historias para otros ‘Viajes científicos de Nieves’.
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