El delegado territorial de la Junta en León, Eduardo Diego, reconoció a última hora de ayer, tras una nueva reunión del Centro de Coordinación Operativo Integrado (Cecopi), que la situación de los incendios en la provincia de León mejoró durante la jornada de este martes, aunque menos de lo esperado. Explicó que se confiaba en que las condiciones climatológicas favorecieran un mayor avance en la contención de los fuegos forestales, pero finalmente las expectativas no se cumplieron.

No obstante, se considera que la evolución de los incendios es positiva y ello permitió el realojo de varias localidades en la tarde de hoy. Concretamente, tres de las afectadas por el incendio de Llamas de Cabrera, en el municipio de Ponferrada: Bouzas, Manzanedo de Valdueza y San Cristóbal de Valdueza, además de otras 15 localidades de los ayuntamientos de Lucillo, Castrillo de Cabrera y Santa Colomba de Somoza. La tarde fue especialmente complicada en el incendio de Barniedo de la Reina, en el municipio de Boca de Huérgano, que obligó al desalojo de Valverde de la Sierra.
Eduardo Diego comentó que son un total de unos 2.000 efectivos los desplegados para atajar los incendios forestales en León, a lo que se suman casi 30 aeronaves o medios aéreos y 28 bulldozer. Uno de los más importantes, el incendio de Llamas de Cabrera, avanza hacia el este-noroeste y sureste en la zona de Peñalba de Santiago, donde hay una pequeña lengua activa, así como en la zona de Compludo, donde se trabaja intensamente, y también en el sureste, concretamente en Corporales. En el incendio de Fasgar, en la zona de Palacios del Sil y Salientes, se intenta evitar su avance, mientras que en la vertiente de Omaña se ha logrado cierta mejoría.

En el incendio de Anllares los problemas crecieron en el valle de Fornela, amenazando la población de Trascastro, aunque se logró contener. El incendio de Oencia se centra en el valle, con especial preocupación en la zona de Villarrubín, para que no se extienda más allá del río, y se considera que también ha mejorado gracias a los medios aéreos.
El fuego de Caín supuso una amenaza desde Asturias, pero con la intervención aérea se pudo frenar. En cuanto al incendio de Barniedo, que afecta tanto a los pueblos de La Reina como de Valdeón, los trabajos se centran en el sur, de Riaño hacia Valverde de la Sierra. “Se ha trabajado con muchos medios, con la cooperación también internacional, de Francia, Italia y Holanda”, repasó antes de desear, como cada día, que la situación continúe mejorando.