La Policía Nacional ha dado por desarticulada una de las organizaciones de narcotráfico más activas del área central de Asturias. La denominada "Operación Maya" ha permitido retirar del mercado negro más de 6.700 pastillas de éxtasis, una cifra récord en los registros recientes de la región, además de importantes cantidades de heroína, cocaína y marihuana que abastecían a consumidores locales.
La investigación arrancó a principios de 2025 tras las reiteradas quejas de los vecinos de Oviedo, quienes alertaron sobre el constante trasiego de personas en torno al domicilio de uno de los sospechosos. Los agentes de la Policía Nacional desplegaron un dispositivo de vigilancia que permitió confirmar que el investigado utilizaba establecimientos hosteleros para realizar intercambios rápidos de sustancias, camuflándolos como encuentros sociales cotidianos.
Una base logística en un pueblo de León
A medida que avanzaron las pesquisas, los agentes descubrieron que la red no solo vendía al por menor, sino que contaba con una logística profesionalizada. Se identificaron dos nodos de suministro: uno liderado por un conocido traficante con antecedentes y otro que operaba desde la provincia de León, concretamente desde la localidad de Palanquinos, desde donde se coordinaba la entrada de estupefacientes al Principado.
El pasado 2 de marzo, con la autorización judicial pertinente, la Policía Nacional llevó a cabo ocho entradas y registros simultáneos en los partidos judiciales de Oviedo, Siero, Mieres y León. El hallazgo más significativo se produjo en una vivienda utilizada exclusivamente como "guardería" o almacén de seguridad. Allí, oculta en una caja fuerte, se encontró la mayor parte del alijo: 2.019 gramos de éxtasis (MDMA).
La peligrosidad de la banda quedó patente tras la intervención de un pequeño arsenal compuesto por dos escopetas recortadas, armas simuladas y dispositivos de defensa eléctrica (táser). Además, la red contaba con tecnología avanzada para su actividad ilícita, incluyendo máquinas de contar billetes, sistemas de envasado al vacío para evitar que el olor de la droga fuera detectado y terminales móviles para coordinar las entregas.
Recaudación histórica
El balance final de la "Operación Maya" refleja la alta capacidad logística de la red criminal. En el apartado de sustancias estupefacientes, destaca la histórica incautación de 6.730 pastillas de MDMA, junto a un importante depósito de otras drogas de gran pureza que incluía 620 gramos de cocaína, 396 gramos de heroína y más de un kilo de marihuana, además de diversas unidades de fármacos como ciclofalina.
Más allá de la droga, los registros sacaron a la luz la estructura económica y el nivel de peligrosidad del grupo. Los agentes intervinieron 12.315 euros en efectivo y abundante documentación contable que ya está siendo analizada para rastrear el blanqueo de capitales. La infraestructura se completaba con 11 básculas de precisión y un preocupante arsenal compuesto por escopetas recortadas, una defensa extensible y un dispositivo táser, armas que la organización mantenía para asegurar sus operaciones y proteger la mercancía.
Diez detenidos
La operación se ha saldado con la detención de diez personas (ocho hombres y dos mujeres). Tras ser puestos a disposición de la autoridad judicial, se ha decretado el ingreso en prisión provisional para tres de los principales responsables, mientras que el resto permanece en libertad con cargos.
Con esta intervención, en la que han colaborado agentes de la Policía Nacional de Organismos Centrales de Madrid, unidades de León, Vitoria y Asturias, la Policía Nacional considera neutralizada una estructura criminal que durante años ha mantenido el control de la distribución de drogas sintéticas y opiáceos en el centro de la región.