La Policía Nacional ha detenido en Ponferrada a un hombre como presunto autor de un delito de robo con fuerza y daños, después de sorprenderlo de madrugada tras haber violentado presuntamente cuatro vehículos estacionados en la vía pública.
Los hechos ocurrieron sobre las 04:10 horas del 27 de agosto, cuando una patrulla de la Policía Nacional que realizaba labores de prevención de la delincuencia y seguridad ciudadana durante el turno de noche vigilaba la Avenida del Ferrocarril de Ponferrada.
Al aproximarse a la rotonda del Caballero Templario, los agentes observaron a un individuo junto a un Citroën C2, apoyado sobre el vehículo. Al percatarse de la presencia policial, emprendió la marcha en dirección a la estación de tren, aunque antes arrojó varios objetos al suelo y en la parte trasera del turismo.
Los policías le dieron el alto y procedieron a identificarlo. Entre los objetos que había tirado encontraron un guante rojo y una navaja marca Opinel con una hoja de unos siete centímetros y mango de madera.
Los agentes comprobaron entonces que la puerta delantera derecha del Citroën C2 estaba abierta, así como la guantera, mientras que el interior del vehículo se encontraba completamente revuelto, con diversa documentación también desordenada.
El hombre ofreció inicialmente versiones contradictorias sobre los motivos por los que había intentado alejarse al detectar a los agentes, aunque finalmente, ante las evidencias encontradas, reconoció que había fracturado las ventanillas de otros vehículos para acceder a su interior y sustraer objetos de valor.
Según su declaración, los robos se habían producido tanto en la Avenida del Ferrocarril como en la Avenida de Portugal.
La patrulla inspeccionó entonces la zona y localizó otros tres vehículos con signos compatibles con haber sido forzados. Y fue precisamente en uno de ellos donde los agentes encontraron una de las pruebas más llamativas: el teléfono móvil personal del propio detenido, que se había dejado olvidado en el interior de uno de los coches que acababa de asaltar.
Además de los efectos intervenidos en poder del arrestado, los agentes comprobaron que algunos de los vehículos presentaban daños en las ventanillas y las puertas como consecuencia de la fuerza empleada para acceder al interior.
Una vez localizados sus legítimos propietarios, los efectos recuperados fueron devueltos a sus titulares.
El hombre fue finalmente detenido como presunto autor de un delito de robo con fuerza y daños y trasladado a dependencias policiales para la práctica de las diligencias correspondientes, antes de quedar a disposición de la autoridad judicial competente.
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