Multitudinaria noche de Miércoles Santo en León entre Silencio, Amargura y Agonía

La procesión de Minerva protagoniza la tarde con las calles repletas de leoneses y turistas, entre el camino de la Agonía y el Silencio

01/04/2026
 Actualizado a 01/04/2026
https://youtu.be/D1e4OsG5gRI

Cuando se dice que León se transforma en Semana Santa no es por ese ímpetu repleto de fervor de los cofrades, sino porque es un hecho que las calles respiran algo diferente. Los leoneses se reencuentran, los emigrados retornan y los turistas abarrotan la ciudad. Así fue ayer, el particular ‘viernes’ de la Semana Santa a media semana, con los festivos que tenemos por delante. 

Miles de personas abarrotaron las calles para asistir a las procesiones del sexto día de Pasión, en una noche en la que la Amargura volvió a ser la reina del Miércoles Santo, en otra noche histórica para Minerva, que puso en la calle la procesión más numerosa, en cuanto a pasos –siete– se refiere, hasta el momento de la Semana Santa. Arrancó algo tarde la procesión desde la plaza del Grano, unos diez minutos, con algunos problemas de braceros en el paso de la Amargura. Finalmente el paso pudo salir sin mayores inconvenientes, ya con la noche adueñada de la ciudad, en una plaza del Grano abarrotada de gente.

minerva despojado amargura
Jesús de la Humillación y la Paciencia, de Minerva, en la procesión de la Amargura. | FERNANDO OTERO

La Agrupación Musical del Gran Poder acompañó a la Amargura, y a ella le precedieron el Lignum Crucis y la Flagelación –con la Agrupación de Angustias–, Jesús de la Humillación y la Paciencia y el Señor Jesús de la Salud –con la Agrupación de la Bienaventuranza– y el Cristo del Desenclavo y la Piedad –con la Agrupación del Sepulcro. Un cortejo que terminó recogiéndose sobre la una de la madrugada, de nuevo en la plaza del Grano y el convento de las Carbajalas.

A la misma hora que Minerva, se echó a las calles otra procesión, más modesta y marcada por el recogimiento. El Silencio, organizada por la cofradía homónima, salió a buen ritmo desde San Francisco, con Jesús de Medinaceli guiando el camino. Tras él, el Cristo de la Expiración, y el acompañamiento musical de un cuarteto de metales de la Banda de Música Reino de León, que acompañaría, de forma puntual, a la procesión más austera del Miércoles Santo, en la que participan crucíferos, hombres y mujeres ajenos a la cofradía y portadores de una cruz a sus espaldas.

AGONÍA
Procesión de la Cofradía de la Agonía. | FERNANDO OTERO

Y antes de todo ello, a las ocho de la tarde, salió desde Santa Marina la procesión de la Cofradía de la Agonía, que llenó de amarillo y morado las calles del barrio de Santa Marina, al paso de su imagen titular, el Jesús del Vía Crucis, mecido a los sones de la sección musical del Desenclavo. Y, la noche, fue Madrugá con el vía crucis de las Siete Palabras.

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