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Ponferradina 1 - Racing 1: 'Un mal día, una oportunidad perdida'

Ponferradina 1 - Racing 1: 'Un mal día, una oportunidad perdida'

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Yuri igualó ayer a Tyrone como máximo goleador de la historia de la Deportiva con 156 goles. | LA LIGA Ampliar imagen Yuri igualó ayer a Tyrone como máximo goleador de la historia de la Deportiva con 156 goles. | LA LIGA
J. A. | 24/06/2020 A A
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Ponferradina 1 - Racing 1: 'Un mal día, una oportunidad perdida'
Fútbol / Segunda División La Deportiva, en un partido en el que fue de menos a más y nunca estuvo al nivel que venía mostrando, deja escapar dos puntos ante el colista, un Racing que se adelantó
Dicen que el fútbol es un estado de ánimo y este miércoles en El Toralín se encontraron dos opuestos, el de una Deportiva que quiere soñar y un Racing de Santander alargando un descenso inevitable que está cada vez más cerca de ser matemático. Y si en un minuto, el que tardó el conjunto cántabro en perder a su mejor jugador por lesión y encajar el empate, eso se demostró en Ponferrada, también dejó claro que no es suficiente y que sin juego, el que le faltó al equipo berciano durante buena parte del partido, no hay victoria.

De inicio, no dio la sensación ni de que la Ponferradina estuviese en disposición de pelar por el ‘playoff’, ni de que el Racing se viera prácticamente sentenciado. Los cántabros mandaron desde el pitido inicial, jugaron la mayor parte del tiempo en campo berciano y avisaron por dos ocasiones hasta lograr adelantarse en el marcador cuando ni siquiera se habían cumplido 10 minutos.

Nkaka primero y Jon Ander después demostraron el peligro del Racing por las bandas, especialmente por una izquierda de la que partió el 0-1. Una gran combinación entre Enzo Lombardo y Moi Delgado permitió al carrilero alcanzar el balón en la línea de fondo, ganar el duelo a un Russo demasiado flojo y encontrar completamente solo en el corazón del área pequeña a Nando para que éste fusilara a René.

No cambió el gol a la Deportiva, incapaz de asomar la cabeza, horrible en la salida de balón y dependiendo en exclusiva de los balones largos ante la poblada y adelantada zaga racinguista, que dio un paso atrás con el 0-1. Las llegadas de los visitantes se sucedían, si bien solo se traducían en disparos muy desviados que permitían a la Ponferradina no sufrir un mal mayor.

La Deportiva salió muy mal al partido, fue dominada por el Racing y en menos de 10 minutos ya iba perdiendoSin embargo, cuando se acercaba la primera media hora de juego las dinámicas de uno y otro equipo se aparecerían sobre el césped de El Toralín en menos de un minuto. Que no es el año del Racing y sí el de la Deportiva lo demostró que en cuestión de segundos el conjunto cántabro perdía al que había sido su mejor jugador hasta ese momento, un Enzo Lombardo que volvió loco a Son y en la jugada siguiente el conjunto blanquiazul se encontraría el empate.

Porque más que merecerlo se lo regaló el Racing, concretamente un Luca Zidane que, molestado por un compañero, fallaba en la salida a una falta lateral berciana y dejaba el balón muerto en el área para que el barullo se lo hiciera llegar al imán del ‘killer’, Yuri, que hacía el empate. El VAR consultaba durante minutos su legalidad, dándolo finalmente por bueno y convirtiendo, con cierto misterio, al delantero brasileño en el máximo goleador de la historia de la Ponferradina tras empatar con Marcos Tyrone a 156 tantos.

Cambió el partido lo ocurrido y si bien hasta el descanso no hubo mucho más peligro en ninguna de las dos áreas, la Deportiva pareció respirar de forma diferente confiada en poder cambiar el devenir del mismo en la segunda parte.

Invitaba por tanto la situación a pensar en cambios inmediatos y Bolo apostó por ellos sin dejar correr un minuto de segunda parte. Javi Navarro y Larrea entraron por Sielva y Kaxe, que aparecieron en un once en el que la principal novedad estuvo en la zaga con la presencia de Manzanara y Maxi Villa.

No consiguió la Deportiva agitar el encuentro ni con esos cambios ni con la posterior entrada de Omar Ramos. Imprecisos ambos equipos, sin pisar el área rival más allá de algún balón parado, el Racing pareció de hecho dar un paso adelante con la entrada de Mario Ortiz al terreno de juego así como con Nando y Borja Galán muy activos por las bandas. Precisamente este último inquietó a René con un par de disparos, especialmente una falta directa que se perdió por poco. Además, en esos minutos de agobio, los visitantes pidieron un penalti de Saúl sobre Nkaka, que llegaba desde atrás en la frontal para empalar una dejada de Jon Ander.

Volvía a sufrir la Deportiva, pero los bercianos sabiendo que no era el día de brillar, quisieron llevarse los puntos con otra herramienta que venía dando resultados, el balón parado. Ahí, Luca Zidane se pudo resarcir de su error salvando un cabezazo a bocajarro, demasiado centrado, de Russo. Creció desde ahí la Deportiva, que en el córner posterior no encontraba rematador para una prolongación de Saúl en el primer palo que sacaba Buñuel sobre la línea.

Cambiaba de área el agobio de cara a los últimos 15 minutos y Bolo daba sus primeros minutos tras el reinicio de la liga a Ivi López echando el resto en busca de los 3 puntos. Con más plantilla, dio la sensación la Deportiva de llegar más entera a la recta final, inclinando el campo hacia la portería del Racing.

Sin embargo, no estuvo acertada la Ponferradina ni en el último pase ni en la definición. Javi Navarro y el propio Ivi fueron los que probaron a Zidane, como la Deportiva de menos a más.

No hubo tiempo para cambiar el empate que lucía el electrónico y que dejaba a la Ponferradina con la sensación de haber dejado escapar una oportunidad de oro para pelear ese ‘playoff’ para el que no vale perdonar al colista en casa. Con 21 puntos, todo puede pasar aún y los de Bolo están en disposición de ello.
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