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Ponferradina 0 - Cartagena 2: 'Dos minutos fatídicos rompen la racha'

Ponferradina 0 - Cartagena 2: 'Dos minutos fatídicos rompen la racha'

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Un instante del encuentro en El Toralín. | IRINA RH Ampliar imagen Un instante del encuentro en El Toralín. | IRINA RH
J. A. | 11/10/2020 A A
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Ponferradina 0 - Cartagena 2: 'Dos minutos fatídicos rompen la racha'
Fútbol / Segunda División La Deportiva pierde su segundo partido de la liga, de nuevo en El Toralín, víctima de dos errores en la salida del balón que aprovechó el Cartagena en un abrir y cerrar de ojos
No es bueno que ningún equipo dependa de determinados jugadores, pero lo cierto es que la Sociedad Deportiva Ponferradina pagó las muchas bajas con las que contaba ayer con su segunda derrota de la temporada, la segunda también en el Toralín, ante un Cartagena que asaltó el feudo berciano en dos minutos fatídicos que evidenciaron no tanto los problemas defensivos del equipo de Jon Pérez Bolo ante la ausencia de Manu Hernando y Pascanu, como los que la obligación para encontrarles sustituto provocó en la creación del conjunto blanquiazul.

Tenía una papeleta difícil de solventar Jon Pérez Bolo no solo por las ausencias de los internacionales, sino por las bajas que le obligaron a improvisar hasta en dos puestos de la zaga, tanto la pareja del debutante Amor en el eje, que terminó siendo Sielva, como el lateral zurdo que ocupó Doncel ante la ausencia incluso en la convocatoria de Ríos Reina, Iván Rodríguez y Adri Castellano.

Una defensa por tanto de circunstancias que, de inicio, no impidió que los bercianos quisieran mandar en el partido. Salieron más intensos los blanquiazules y en el segundo minuto de partido a punto estuvo de marcar Pablo Valcarce con la espalda tras un centro de Doncel, si bien el balón se marchó a escasos centímetros de la portería.

Bolo solventó las bajas con Sielva en el central y Doncel en el lateral, trasladando el problema a la medularSin embargo, lo cierto es que fue más posesión que ocasiones en lo que se tradujo el dominio berciano, que de hecho veía como a los 10 minutos una falta muy peligrosa en la frontal suponía la primera ocasión clara del Cartagena. El disparo de Clavería buscando la escuadra se marchaba desviado. Sin embargo se estiraba con el paso de los minutos el conjunto visitante, con Álex Gallar intentando explotar la teórica debilidad defesnvia de la banda izquierda blanquiazul. Un hándicap que intentaba aprovechar a su favor el conjunto de Bolo en ataque, con Doncel incorporándose bien a la fase ofensiva y un Pablo Valcarce muy activo, quizás demasiado, ya que un codazo a Andújar pudo costarle la expulsión aunque terminó quedándose en amarilla.

Le costaba de cualquier forma al partido coger ritmo, más aún con el obligado parón que supuso la lesión de uno de los asistentes y que detuvo el encuentro más de cinco minutos. Pese a ello, aún quedaría margen en la primera parte para que ambos equipos pudieran abrir el marcador. Por el Cartagena, un cabezazo de Álex Martín que se marchaba alto y un gran disparo de De la Bella que obligaba a Caro a emplearse para salvar el gol ponían en aprietos a una Ponferradina que en la última acción de la primera parte tenía en las botas de un Curro desaparecido hasta entonces un mano a mano que salvaba Marc Martínez.

No se movía por tanto el marcador al paso de los equipos por el túnel de vestuarios en un partido muy abierto que apuntaba a decidirse en algún detalle o jugada aislada. Sin embargo, el guión cambió claramente en la reanudación y esta vez fue sin duda el Cartagena el que salió al césped con más hambre. En 15 minutos el partido quedó visto para sentencia y no fue porque el equipo murciano no avisara y diera opción a los bercianos a reponerse.

Y es que el campo se inclinó sobre la portería de Caro desde el inicio, sacando las carencias del equipo no en defensa, donde la zaga estuvo correcta, sino en la medular, obligada a reformarse por las bajas en una guerra por controlar el partido que se llevaron claramente José Ángel y Clavería sobre Erik Morán y Larrea. Eso permitía llegar al Cartagena al área berciana, obligando en dos acciones consecutivas a Doncel y a Yuri a sacar sobre la línea dos acciones que Gallar y Elady amenazaron con convertir.

Dos malas salidas de balón permitieron al Cartagena robar y anotar los goles que le dieron la victoria Achicaba agua como podía la Deportiva, pero en los 10 minutos que duró ese acoso el Cartagena ya se había llevado el partido. A esas dos ocasiones de peligro le siguió inevitablemente el 0-1. Un error en la salida de balón de Sielva permitía a los visitantes robar, montar la transición y ponerle a José Ángel un balón franco para, llegando desde atrás, colocarlo en la escuadra de la portería de Caro. Ni dos minutos después, un nuevo error en la circulación, en este caso de Larrea, permitía una nueva contra que, en una gran triangulación entre Elady, Gallar y Nacho Gil, habilitaba al primero para marcar a placer el 0-2.

En un visto y no visto el Cartagena se había llevado un partido que murió ahí, porque ni con los cambios fue Bolo capaz de hacer funcionar el ataque de su equipo. Solo tuvo una ocasión clara la Ponferradina en la media hora de juego que le restaba al partido, en la que debutaron Gaspar y Viedma. Sin embargo, el que la tuvo fue Sidibe, que se llevó por fuerza un balón que condujo hasta el borde del área para soltar un disparo que se colaba por la escuadra y solo evitaba Marc Martínez con una mano casi milagrosa.

Además, pudo recortara distancias el conjunto berciano desde los once metros, si bien el penalti decretado en primera instancia por Moreno Aragón por mano de Elady en el área lo anulaba el VAR tras la correspondiente revisión.

Y es que era el día de que las cosas no salieran, cortando la derrota una racha de tres triunfos consecutivos que hace que pesen menos los puntos que se marchan de El Toralín en la segunda derrota de la Deportiva en casa y en la temporada, curiosamente en los dos que se había marcado el equipo la obligación de ganar. Una asignatura pendiente en la que no habrá mucho tiempo para pensar ante la vorágine de partidos que se avecinan.
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