Publicidad
Ovejas con GPS: los nuevos tiempos de la vieja trashumancia

Ovejas con GPS: los nuevos tiempos de la vieja trashumancia

ACTUALIDAD IR

27 hembras y tres machos del rebaño llevan en sus cuellos un GPS que permite a los investigadores conocer todos sus movimientos. | GRUPO OPERATIVO OVINNOVA Ampliar imagen 27 hembras y tres machos del rebaño llevan en sus cuellos un GPS que permite a los investigadores conocer todos sus movimientos. | GRUPO OPERATIVO OVINNOVA
Fulgencio Fernández | 25/06/2020 A A
Imprimir
Ovejas con GPS: los nuevos tiempos de la vieja trashumancia
Campo 30 collares GPS, colocados en 27 hembras y 3 machos de los rebaños que pastan en las majadas de Salamón y Lois, forman parte de un proyecto de investigación para el seguimiento de la movilidad de los rebaños en su actividad diaria
A los vecinos de Lois y Salamón, y quienes se acercan por allí, les está llamando la atención en estos días los singulares collares verdes que ‘lucen’ algunas ovejas y machos del rebaño que, un año más, ha subido hasta los puertos de estos pueblos, los de La Pintas y Vioba.

No les extraña el rebaño, que ya ha venido más años, y además deberían ser estos los días de la llegada a los puertos de nuestras montañas de los rebaños trashumantes. Ylo son. Los pocos que aún la hacen (ya en camiones o en tren) y cumplen la normativa están llegando pero es la vieja trashumancia la que vive tiempos nuevos y diferentes, ha perdido presencia, ha perdido actividad económica en la misma proporción que, por ejemplo, crecen los incendios que siempre habían evitado la presencia de rebaños en los montes, haciendo impagables trabajos de limpieza de montes.

Hay, sin embargo, nuevas ideas, nuevos proyectos y nuevos caminos para esta actividad que, por ejemplo, el gran experto Manuel Rodríguez Pascual se muestra convencido de que «tiene presente y tiene futuro, en diversos campos, con una mirada diferente pero sobre la misma base: los rebaños, las ovejas, la trashumancia, el pastoreo». Serán los hijos de la trashumancia, la trashumancia 2.0 o como le quieran llamar. Uno de esos proyectos tiene mucho que ver con los collares verdes que perfectamente se distinguen en este rebaño.

Uno de esos proyectos, de investigación en este caso se está desarrollando este mismo verano en los puertos de Vioba de Lois y Salamón, donde se encuentra precisamente el Ecomuseo de la Lana Merina Trashumante. Se trata de una iniciativa del Grupo Operativo Ovinnova, en el que colaboran otros colectivos como Cesefor Fundación o la Fundación Monte Mediterráneo. El objetivo de la investigación es «la colocación de 30 collares GPS a 27 hembras y 3 machos de estos rebaños para realizar el seguimiento y monitoreo de su actividad diaria».

Todos estos colectivos coinciden en señalar un aspecto que es el ‘detonante’ de esta investigación: «El uso de la tecnología se ha convertido en indispensable y estamos convencidos de que también lo va a ser para la mejora de las actividades en el medio rural y evaluación y mejor conocimiento del medio que nos rodea».

En ese ámbito se ha puesto en marcha este proyecto en el que Cesefor ha sido el grupo que ha colocado los 30 dispositivos con GPS y distintos sensores que ya «lucen» en sus cuellos 27 hembras y 3 machos «de un rebaño de unas 1.000 ovejas merinas procedentes de Extremadura, que han realizado la trashumancia hasta los puertos de Las Pintas y Boiva, en las localidades de Salamón y Lois», ambas del llamado valle de Dueñas y la primera de ellas acoge el Ecomuseo de la Lana Merina Trashumante, al que el parón de esta pandemia ha impedido desarrollar el programa que preparaba para su primer verano con las puertas abiertas.

Desde el Grupo Operativo Ovinnova explican los objetivos que se persiguen con el seguimiento a estas 30 ovejas y machos de un rebaño de mil. «Con ellos se podrán analizar los ‘careos’ (movimientos de ganado) en los puertos. Los dispositivos tomarán datos a tiempo real del manejo realizado al ganado (tanto por el movimientos de los perros, mastines o careas, como por las órdenes del propio pastor), así como de las zonas de pasto por las que se mueven. Ofrecerán además datos de su ubicación, temperatura y actividad y comportamiento diario, avisando al pastor y al centro de gestión, si se produce alguna actividad anómala o si han salido de un recinto delimitado».

Todos estos datos que reciben en tiempo real está previsto que se vayan estudiando desde junio de 2020 hasta octubre del próximo año 2021.

Esta acción —que está subvencionado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y la Unión Europea a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural— está enmarcada en el apartado de trashumancia del Grupo Operativo Ovinnova, busca fundamentalmente «diseñar un modelo de negocio de prestación de servicios ganaderos para mejorar la competitividad del pastoreo trashumante y realizará durante los próximos meses distintas actividades innovadoras y de investigación para la mejora de la biodiversidad y la actividad y la conservación sostenible de hábitats de montaña».

Sabremos al final de ese tiempo, en octubre de 2021, lo que nos cuentan las ovejas con GPS, la aplicación prática que puede y debe tener en este mundillo del pastoreo y los rebaños y conoceremos los nuevos caminos que ahora esta tomando la vieja trashumancia.
Volver arriba
Newsletter