Es un tema recurrente en esta redacción lo rápido que se nos pasa el tiempo a todos. Hace nada estábamos cantándole a Pastoriza el villancico en la Catedral y sin darnos cuenta ya hemos guardado el disfraz bañezano mientras vamos pensando en ir sacando el otro ‘disfraz’ –que dice un grande– porque ya están ahí los tambores anunciando la Semana Santa. Cómo de rápido se me estará pasando la vida mientras desde Santo Domingo escucho cada fin de semana de curro alguna cantinela –siempre es fiesta en este Viejo Reino–, que ya voy a cumplir un año con el enorme privilegio de tener estas líneas cada quince días y formar parte de este periódico con sana avería crónica. Al igual que la vocación es permanente, aunque la puedan machacar desde diferentes ámbitos, también perdura a pesar de Cronos lo que te llena personalmente. Recuerdo cuando era pequeño la emoción creciente de la cuenta atrás, los conciertos cada finde y el estudio pormenorizado del programa de procesiones –gracias al cual me aprendí todas las calles del Húmedo–. Ya llega una nueva Semana Santa y así lo demuestra el renacimiento de la actividad cofrade, especialmente de las bandas, que empiezan a ensayar en la calle el andar despojado tras el paso con una marcha imparable. A las afueras del estadio, del CHF, del Elecrec... Será normal escuchar al caer la noche el retumbar de los tambores. Y esta vez no serán imaginaciones, sino la realidad de que cientos de músicos están viviendo su Pasión día a día para que braceros, vecinos y turistas tengan sus diez de procesiones. Después de unos cuantos años alejado físicamente de la tierrina, en este último he podido conectar con jóvenes papones que entienden que tenemos algo que decir en nuestra Semana Santa. Mucho más que aquellos que sólo se ponen camisa para salir guapos en la foto porque su única devoción es la del Cristo de los Figurones. Por lo general, la media de edad de las bandas dista mucho de la que encontramos bajo las andas de los pasos. ¿Por qué será? Tralaralará... Todavía estaba yo estudiando los emblemas y aún no me habían robado nunca el capillo cuando ya se hablaba de esto. No hay respuesta, pero sí tengo claro que yo me quedo con aquel que sueñe marchas y luego las haga realidad a tu lado.
Ya están ahí los tambores
22/02/2024
Actualizado a
22/02/2024
Comentarios
Guardar
Lo más leído