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Xenofobia de lo eclesiástico a lo profano

10/05/2026
 Actualizado a 10/05/2026
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La xenofobia es el miedo, rechazo, odio o aversión hacia lo extranjero. Se ha manifestado a través de expulsiones, prejuicios, discriminaciones o violencias físicas. Si echamos la mirada al pasado de xenofobia y expulsiones colectivas en España, debemos atenernos primero a las que tienen un carácter eminentemente religioso.

En orden temporal y relacionado con la Inquisición, aconteció primero la expulsión de los judíos, en 1492, ordenada por los Reyes Católicos mediante el Edicto de Granada. O se convertían al cristianismo, o los judíos tendrían que abandonar la península y con ello lograr la homogeneidad religiosa. Entre 40.000 y 150.000 salieron de España y 200.000 se convirtieron, muchos de ellos solo de boquilla para la permanencia.

La expulsión de los moriscos fue ordenada por el rey Felipe III. Lo fueron en total unos 350.000, la mayoría de ellos de los reinos de Valencia y Aragón, representando el 33 % de la población. Con esta medida, la Corona de España pretendía consagrar su unidad católica de la misma manera que, antes de la Reconquista, Al Ándalus había conseguido su unidad islámica expulsando a los cristianos en 1126 y a los judíos en 1146.

La expulsión de los jesuitas fue decretada por el rey Carlos III en abril de 1767, motivada por el deseo de la corona de impartir el absolutismo y reducir la influencia de la Iglesia. Acusados falsamente de instigar el Motín de Esquilache, fueron expulsados de España y América más de 5.000 jesuitas (el leonés Padre Isla entre ellos), incautándose sus bienes y desmantelando su poderosa red educativa.

En la actualidad las expulsiones colectivas poco o nada tiene que ver con la religión. Se refieren fundamentalmente a medidas administrativas y jurídicas relacionadas con extranjeros que están en España en situación irregular o por haber cometido infracciones graves en relación a una ley llamada Ley de Extranjería. Por poner un ejemplo numérico, según estadísticas se han realizado más de 20.000 repatriaciones entre 2019 y principios de 2020.

Fuera de medidas administrativas y en términos políticos, la extrema derecha en España bajo el nombre de Vox, a socaire de su ascenso electoral y el ¡arriba España! que sale vocinglero de sus bocas, ha intensificado en estos últimos años un discurso y acciones contra la inmigración, caracterizado por la difusión de bulos y la organización de protestas que en ocasiones han derivado en violencia. En concreto, grupos de extrema derecha han protagonizado supuestas ‘cacerías’ en zonas rurales con alta población de trabajadores extranjeros, como tuvo lugar en Murcia y Almería. En julio del pasado año se produjeron acciones violentas en Torre Pacheco (Murcia), donde grupos de gentes enmascaradas venidas de fuera atacaron con bates de béisbol a inmigrantes, principalmente marroquíes, irrumpiendo con destrozos en establecimientos comerciales. 

La retórica y estrategia de odio protagonizada por Vox –tercer partido en obtención de votos en las últimas elecciones– aboga abiertamente por la deportación masiva de inmigrantes y vincula su llegada a España con el aumento de la delincuencia. Aprovecha los incidentes locales para movilizar a la población contra los venidos a trabajar provenientes de otros países, acusándolos de destructores de la identidad y seguridad nacional y calificándolos a menudo de «invasores» o «delincuentes».

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