Llega marzo y con él, un día que permite reivindicar el papel de la mujer en el mundo y por supuesto, en España. Sin embargo, en este mes, convergen una semana después a este día, las elecciones a las cortes de Castilla y León y, esto, me ha hecho reflexionar sobre el derecho a votar de las mujeres.
Resulta que un domingo cualquiera, concretamente el 23 de abril de 1933, las mujeres españolas pudieron ejercer su derecho al voto que durante tanto tiempo se les había negado. Seguro que ese día, se llenó de reportajes sobre la alegría que sintieron las primeras mujeres en votar, utilizándolos a mi entender, incluso como un tema de conversación controversial y, qué triste en realidad.
Ahora, nos encontramos en un año muy avanzado, casi 93 años han transcurrido desde entonces y el papel de las mujeres cada vez es más visible.
Por otro lado, los comentarios llenos de odio, cargados de machismo sobre ellas, se hacen cada vez más sonoros entre los jóvenes y en definitiva, en el futuro que tanto está costando edificar.
A veces, me desespera sentir que todo lo que se ha defendido, tanto por hombres como por mujeres, se está menospreciando con bulos y mensajes comprados en Internet.
Tan solo en lo que llevamos de año, según ‘feminicidios.net’, se han producido 16 feminicidios y otros asesinatos de mujeres cometidos por hombres en España.
Lo que significa, que más de una mujer al mes ha perdido la vida a manos de un hombre y eso, que todavía no ha transcurrido ni medio año desde que el 2026 ha comenzado.
Esto, por desgracia, no son solo números, sino el reflejo de una sociedad que está muy lejos de ser un lugar donde haya una igualdad real.
Al fin y al cabo, no es una cuestión de cantidades ni de estadísticas, que buscan regular la vida que pierden muchas mujeres, sino de seres humanos que mueren.
Considero que esto, debería ayudar a reflexionar más en por qué existe el 8 de marzo y el 25 de noviembre, ya que me da mucha pena ver cómo parecen solo días que se usan para ganar dinero o seguidores en Instagram, en vez de para reconocer todo lo que se debe mejorar.
Ojalá algún día, se pueda vivir no solo marzo sino cualquier mes, con más orgullo y menos miedo a ser mujer.