El puto amo es tan puto amo que ha conseguido eso de «Rufián español, Rufián español». Oigan, qué merito, tan sólo ha hecho falta ponerle una zanahoria ministerial y la cercana patada de Junqueras, para hacerle más izquierdista que indepe, más español que la espalda lepenista de Abascal, tan tan español que en la quedada de la botella fue raro no verle con la camiseta de Carvajal. Agárrese los machos que agotaron las entradas, como Madonna, Mick Jagger o Bad Bunny, pero en un español que se entiende y en la izquierda a la izquierda allí a la izquierda. Propongo este logro del puto amo como la nueva tesis de la que parta el manifiesto mensual de los abajofirmantes, que son siempre los mismos, o rotativos, pero sobradamente conocidos por ir saltando de piedra en piedra porque pedro pedrito pedro. Unas veces Juan Diego Botto, otras Pepe Viyuela, pero vamos que viene siendo el mismo grupo de whatsapp, que como todos, tendrá un nombre salvaje, en este caso podría ser «la Ariadna, que está recién». El de marzo ya lo tienen, venga.
Vamos ahora con la desclasificación del 23-F porque estamos como para hablar de hoy, a pervertido por semana y atragantándose con los chorizos del presidente. Perdón, del puto amo. Enmerdar y nada más, o distraer para que las mitades, las tabletas y las ministras de propaganda tengan titulares que esparcir por las cafeterías ibéricas que los tienen sin volumen. Al final ya sólo le quedarán éstos, los eterno abajofirmantes, asueldados o creyentes, y ese es su principal miedo, estar sólo cuando todo caiga y no dependan de él, cuando deje de ser el puto amo.
El que se distancia se mantiene, cuantos más kilómetros más apoyo, cuanto menos ministro más voto, y hayyy, las tendencias se sabe quién las carga pero no cómo acaban. Siente pavor a 2027, como nosotros deberíamos hacerlo si detecta que el asustaviejas no funcionara esta vez, porque qué traerá sino. Abascal hará lo suyo, rufianes, yolandas y el pedrodismo inflarán el puto amo porque es el negocio. Terminarán intentando convencernos de que vótenle porque es el puto amo y ya, ¿acaso hay más?