Pedro Santa Brígida

Vivir 150 años

08/09/2025
 Actualizado a 08/09/2025
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No esperaba otra cosa. Regresa uno de la galbana estival y se encuentra con la misma estupidez humana de antaño. Retomo el abandonado pulso diario de la información leyendo, viendo y escuchando noticias y no salgo del eterno asombro en el que tengo la sensación de llevar años instalado. ¿De dónde sale tanto iluminado con mando en plaza? ¿Quiénes son los genios que promueven esta constante e irracional polarización? ¿Por qué en España no somos ni capaces de acometer con un mínimo de inteligencia las catástrofes?

Han ardido demasiados montes y casas mientras algunos intentan mercadear con un miserable rédito político. A los españoles nos venden interesadas quitas de deuda pública, un sistema judicial de buenos y malos y hasta la redención del seudoamnistiado prófugo que huyó en el maletero de un coche. Los europeos asistimos casi impasibles a un trágico genocidio y a una guerra, ambos aquí al lado, y nos plegamos vergonzosamente a los antojos que llegan desde el Este y desde el Oeste. Nada nuevo bajo el sol en un enfermo planeta en pleno cambio climático.

Sí resulta novedoso (y terrorífico) comprobar como algunos de los dictadores más siniestros del mundo se aferran a la vida (y al cargo) con inusitada ¿ingenuidad? En el reciente desfile militar en Pekin, un micrófono abierto de la agencia Reuters retrató a Putin, Xi Jinping y Kim Jong-un. Hablaban entre risas de los avances médicos, de los trasplantes de órganos, de vivir hasta los 150 años. Ya les gustaría a ellos (y a sus compatriotas también, digo).

La pregunta pertinente es ¿para qué? Quizá seguir haciendo daño al prójimo, lograr más muescas de muerte en sus inconscientes, aplastar a nuevos disidentes, almacenar algunos millones más para la descendencia, vivir eternamente... Pues va a ser que no ególatras del universo, engreídos líderes de todo pelaje. Vosotros no lo veréis. En cientos de años, quién sabe.

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