Los que llevamos años dedicados al asesoramiento financiero sabemos que las previsiones económicas se equivocan con frecuencia. Quien las elabora hace un trabajo concienzudo, pero la economía depende de demasiadas variables que nadie controla, desde el precio del petróleo hasta un conflicto a miles de kilómetros. Pasa igual con los beneficios empresariales o con el PIB de una autonomía. Vale más la tendencia de los datos que la cifra en sí.
La Red Hispalink, en la que participan equipos de quince universidades españolas, ha publicado sus previsiones de crecimiento por comunidades autónomas. Según sus cálculos, el PIB de Castilla y León crecerá un 2,8 % este año, el quinto mejor dato de España, un 2,7 % en 2027 y un 2,1 % en 2028. Estas dos últimas cifras son las más altas de todas las autonomías.
En 2024, la misma red situaba a la Comunidad como la octava autonomía en crecimiento. En febrero de este año ya nos colocaba en segundo lugar, y ahora en el primero para los dos próximos años. Esa tendencia es más relevante que el dato aislado del PIB.
Según Hispalink, el motor será la industria, con ritmos de crecimiento del 4 % o más, que compensará el fuerte retroceso de la actividad agraria tras una mala campaña de cereal. El crecimiento no llegará a todos los sectores por igual, sino sobre todo a los que exportan y ganan productividad.
La propia Junta, en el cuadro macroeconómico que acompaña a sus presupuestos, prevé un crecimiento del 2,7 % para este año y del 2,3 % para 2027, algo por debajo de Hispalink. Son modelos distintos, elaborados con métodos distintos, y aun así coinciden en la dirección.
Para León, la pregunta es qué parte de ese impulso industrial se quedará en nuestra provincia. Una previsión autonómica es una media, y las medias esconden diferencias importantes entre territorios. Las exportaciones, que suelen ser el mejor termómetro de la industria, lo reflejan bien. Entre enero y agosto, las de la Comunidad crecieron un 6,7 %, con Valladolid y Burgos por encima del 10 %, mientras que las de León se mantuvieron prácticamente estables, en 957 millones de euros. Nuestro principal sector exportador es el agroalimentario, y el tirón regional viene sobre todo de la automoción.
Hace unos días, Juan Carlos Ureta, presidente de Renta 4 Banco, recordó ante un grupo de empresarios leoneses que crecer e internacionalizarse es la mejor vía para ganar competitividad, y que la financiación empresarial ya no depende exclusivamente de la banca tradicional. Aprovechar el buen momento de la Comunidad dependerá de que seamos capaces de atraer y retener proyectos industriales, de resolver los problemas de potencia eléctrica y de que nuestras empresas ganen tamaño.
Quien invierte en bolsa guiándose solo por una previsión suele llevarse algún susto, pero cuando la tendencia apunta en una dirección, conviene estar preparado. Las previsiones sobre Castilla y León llevan dos años mejorando, y que eso se note también en León depende de decisiones que se toman aquí.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.