Si la Unión del Pueblo Leonés (UPL)fuese un partido nacido ayer, ganaría las elecciones autonómicas en la provincia de León con un margen que asustaría. Lamentablemente, la UPL, como sus potenciales votantes, no nacieron ayer y eso es sin duda lo que más en contra juega de cara a coger su papeleta el próximo 15 de marzo.
Es muy curioso cómo los partidos políticos comienzan ya a moverse por la provincia en busca de potenciales votos aunque ni siquiera haya comenzado la campaña electoral de forma oficial. El PSOE ha renunciado completamente a vender su mensaje fuera de El Bierzo y Laciana, dando por perdida al resto de la provincia hasta el punto de ni querer reunirse con los representantes de causas que tanta gente han arrastrado como la de Feve; el PP hace su primer gran acto, el de la presentación de su programa electoral con 1.000 medidas (¡ni 999 ni 1.001!, que diría el nuevo ‘tiktoker’ Igea) en León capital confiando en poder rascar algo del descontento que parecen percibir con el alcalde cuando curiosamente muy seguramente sean incapaces de materializarlo en las municipales y Vox se deja ver en cada acto del sur de la provincia confiando en que sus votos lleguen en tractor a las urnas, si es que hace falta un impulso extra a la incompetencia del resto. En el caso de UPL... lo mejor que puede hacer UPL es no ir a ningún sitio.
Evidentemente el partido ha puesto el grito en el cielo por su exclusión (a mi juicio injusta) del debate electoral, pero aunque nunca lo admitirán su ausencia es otro punto más a su favor. Aprovechar el descontento con el resto desde ser la bandera de una reivindicación, la de una autonomía propia, que por mucho que algunos no quieran ver es mayoritaria en esta provincia es un punto a explotar. La campaña se la van a hacer el resto, que también buscarán rascar en los muchos puntos débiles del partido, cómodo en la oposición pero con muchísimas lagunas en la gestión donde importa. El desastre en el tercer municipio de la provincia y su posición dócil en la Diputación juegan en su contra, como lo hacen su insistencia en El Bierzo, donde volverán a ser ignorados ante la ausencia del único mensaje claro que allí importa, el de la provincia propia o en Salamanca, tan lejos geográfica como ideológicamente. Y con todo me parecen de largo la mejor opción para León. Cómo estará el resto.